Recientemente
la Organización Internacional del Trabajo estimó que la crisis
financiera dejará 20 millones de desocupados en el planeta, reporta
Prensa Latina.
Muchos expertos consideran que el grueso de esa cifra se
registrará en Estados Unidos, donde la situación económica deviene
crisis social.
Luego de publicadas las cifras de desempleo en ese país, los
analistas las calificaron como una de las mayores pesadillas del
presidente Barack Obama.
La quiebra de empresas y la desocupación masiva han desplazado de
la escena al colapso financiero y los derrumbes bursátiles,
consideró el directorio de noticias IAR en un trabajo titulado,
Imperio en crisis: 2010 es un año con huelgas y conflictos sociales
en Estados Unidos.
El estudio asegura que la crisis social se perfila como potencial
emergente de la recesiva laboral, que detonó a causa de las
turbulencias financieras.
La desocupación se ha convertido, al decir de muchos expertos, en
la prioridad absoluta de la agenda de Obama y su equipo, aunque sin
lograr dominarla.
En recesión desde hace tres años, Estados Unidos vio como en
agosto pasado quedaban sin empleo 693 mil personas, sobre las 53 mil
del mes precedente.
Con ello, el índice de desocupación ascendió a 9,7 por ciento, la
tasa más alta desde 1993, mientras los desempleados sobrepasaron con
creces los 12 millones.
Ante tal situación, el presidente presentó al Congreso un
proyecto de estímulo fiscal de 700 mil millones de dólares con la
intención de crear unos tres millones de puestos.
Preocupado por la situación del mercado laboral, el gobernante ha
manejado cifras mayores. Si hace tres prometió salvar un millón de
puestos de trabajo, luego habló de 2,5 y ahora de tres millones.
Con el agravamiento de la recesión, Obama se vio obligado a
incrementar de 150 mil millones a 800 mil millones de dólares el
monto de su plan de estímulo, recordó el informe de IAR.
Todo indica que la economía estadounidense se deteriora a un
ritmo más acelerado de lo que se esperaba, agregó.
Mientras, los ejecutivos de las grandes cadenas, los gigantes de
los servicios y las compañías industriales, refuerzan sus defensas
con el recorte de gastos de capital, despidos masivos y la reducción
de salarios, según The Wall Street Journal.
El rotativo reconoció que temas como salud, energía y medio
ambiente ocupan un lugar destacado en la agenda de Obama.
Pero ninguno será más importante para Obama que el de la quiebra
de empresas, que con su consecuente efecto de desocupación laboral
amenaza con generar también una crisis social de difícil pronóstico
para el país, asegura el Journal.