Estados Unidos desacreditó el informe presentado por la misión
del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que investigó el ataque
israelí a la Flotilla de la Libertad, en el cual murieron nueve
personas, reporta Prensa Latina.
Aunque el asalto fue declarado ilegal por la comisión
investigadora, la representación norteamericana apoyó a Israel, sin
ni siquiera reparar en las conclusiones contenidas en el documento
presentado la víspera en esta ciudad.
La representante de la potencia norteña ante la ONU en Ginebra,
Eileen Chamberlain, se limitó a expresar preocupación por el tono y
las ideas que se mantienen respecto al ataque, ocurrido en mayo
último.
Para la funcionaria, únicamente será creíble el resultado de la
comisión establecida por el secretario general de Naciones Unidas,
Ban Ki-moon, la cual investiga el hecho independiente a la pesquisa
del Consejo de Derechos Humanos.
Al presentar el informe de este organismo, el juez Karl Hudson-Phillips
subrayó que el uso de la fuerza por parte de los soldados israelíes
fue desproporcionada, excesiva y con injustificados niveles de
violencia.
En ningún momento el gobierno de Tel Aviv incautó en las naves
armas de fuego que pudieran alimentar las sospechas sobre un
traslado de armamentos por parte de la misión humanitaria a grupos
rebeldes en la Franja de Gaza, indicó Hudson-Phillips.
De acuerdo con la investigación, de las nueve víctimas al menos
seis fueron abatidas al modo de una ejecución sumaria, ilegal y
arbitraria, y dos de ellas recibieron balazos cuando ya estaban
gravemente heridas.
Países islámicos, no alineados y representaciones de la Unión
Europea reunidos en Ginebra apoyaron las conclusiones del informe y
coincidieron en catalogar de inaceptable el bloqueo naval y
terrestre de Israel contra al territorio palestino, desde junio de
2007.