Ante el aumento en frecuencia y
magnitud de los terremotos durante los últimos años en China, el
gobierno se propone alcanzar para el 2015 una respuesta y vigilancia
sísmica eficientes, con vista a mitigar sus efectos.
Una circular publicada recientemente detalla como propósito para
esa fecha contar con equipos de búsqueda y rescate capaces de llegar
a las zonas de terremoto en menos de dos horas, luego de ocurrido el
temblor.
Además, antes de las 24 horas las personas afectadas deben contar
con las necesidades básicas, añade.
En las zonas muy pobladas y desarrolladas, agrega, hay que
vigilar los movimientos telúricos de 2.0 grados de magnitud en la
escala abierta de Richter en adelante y en el resto del país los de
3,0 o más.
La nación cuenta con un avanzado sistema de monitoreo de
terremotos en las regiones del Este, pero tiene que reforzar el de
Occidente, indicó Sun Shihong, investigador de la Red Sismológica de
China, citado hoy por la prensa local.
Puntualizó que especialmente en zonas donde la economía se
desarrolla con rapidez, es necesario aumentar el número de
estaciones de observación de esos fenómenos, debido al incremento
del traslado de las personas hacia esos lugares.
Una red nacional de monitoreo sísmico cubrirá para el 2015 las
áreas densamente pobladas y desarrolladas del territorio, a fin de
evaluar con inmediatez la gravedad del terremoto cuando ocurra,
dijo.
Paralelo a ello se seleccionarán las zonas menos propensas a
sufrir este tipo de evento para la construcción de edificios,
escuelas y hospitales y se trabajará en el aumento de la conciencia
pública para mejorar la capacidad de supervivencia en caso de
desastres naturales.
Desde mayo de 2008 China fue azotada por varios terremotos, con
consecuencias desastrosas para la economía y la población.
Ese año se reportó uno de 8.0 grados de magnitud en Wenchuan,
provincia de Sichuan, y en abril pasado otro, de 7,1, en Yushu (Qinghai),
con elevadas cifras de muertos y heridos.