Cerca de 128 mil mujeres en edad
fértil reciben los beneficios del primer programa chino para zonas
rurales que busca prevenir la transmisión de la hepatitis B de madre
a hijo.
Organizado por la Fundación China para la Prevención y Control de
esa enfermedad, la iniciativa incluye la entrega de folletos
educativos, consultas y análisis preventivos a las casadas y
embarazadas, y charlas sobre la patología, con alta incidencia en
localidades montañosas.
Forman parte de este proyecto, lanzado en agosto de 2008, mil 796
médicos de base, quienes han preparado para la tarea a 357
autoridades y más de 600 mil lugareños.
Muchas personas son portadores de la hepatitis B, sin presentar
síntomas, lo cual hace difícil detener su propagación, destaca Wang
Zhao, director adjunto de la referida entidad, citado hoy por la
prensa local.
La hepatitis B suele transmitirse de madre a hijo, por eso el
programa de educación orienta a las mujeres a realizarse la prueba
diagnóstico de la enfermedad antes de casarse o quedar embarazadas,
a vacunar a los recién nacidos y a no amamantar a sus bebés en el
caso de las portadoras del mal.
Gracias a esta iniciativa, financiada por la Fundación Bristol-Myers
Squibb, en el condado de Zhenghe el 90,02 por ciento de las mujeres
en edad fértil ahora conoce cómo se contrae la patología y el 99,73
por ciento de los médicos saben bloquear su transmisión, destaca la
fundación.
China cuenta hoy con 120 millones de portadores de hepatitis B y
más de 20 millones de pacientes con el mal se encuentran en su etapa
crónica, lo cual implica enormes gastos en materia de tratamiento.
Investigaciones del Ministerio de Salud demuestran que la mayoría
de los infectados adquirieron el virus cuando eran bebés, situación
que puede evitarse con la prevención, ya que el 90 por ciento de los
contagios infantiles pueden ser bloqueados por la inoculación
oportuna.
Según estudios, las enfermedades transmisibles de mayor
incidencia en este país son la hepatitis, el VIH Sida, la
tuberculosis y la fiebre de caracol.