Autoridades gubernamentales del
estado nigeriano de Jigawa, en el norte del país, demandaron ayuda
urgente al Ejecutivo para socorrer a más de un millón de
damnificados por inundaciones, muchos de ellos desplazados de sus
poblaciones.
Sule Lamido, gobernador de Jigawa, manifestó que los
desbordamientos se debieron a vertimientos de agua a través de las
compuertas de dos represas saturadas en el vecino Estado de Kano,
por causa de persistentes lluvias.
También las aguas afectaron cinco mil poblados y alrededor de 90
mil hectáreas de cultivos, con la destrucción de cosechas, animales
y casas, afirmó.
Según el representante gubernamental para mitigar los cuantiosos
daños, la demarcación requiere de fondos estimados en más de 30
millones de dólares.