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Sanar con economía
GERMÁN VELOZ PLACENCIA
Si durante el año 2008 se gastaron en el Hospital Docente
Clínico-Quirúrgico Lucía Íñiguez Landín, de Holguín, 36 casetes de
reactivo para determinar la cantidad en sangre de ciclosporina, un
medicamento que reciben los pacientes beneficiados con trasplantes
de riñón, desde enero del 2009 solo se emplea uno por mes.
Se
denominan medios gastables, pero el control de su uso va en aumento.
Al saber que esa forma de actuar evitó al país la erogación de
más de 40 000 euros en los últimos 20 meses, se comprende su
repercusión en los esfuerzos por ahorrar recursos sin afectar la
calidad de los servicios, una misión que se ha tomado muy en serio
el centro asistencial dirigido por la doctora Teresita Guillén
Godales, cardióloga y Especialista de Segundo Grado en
Administración de Salud.
En este caso, explica la también Máster en Ciencias, la solución
vino al reorganizarse la estrategia de dosificación de la
ciclosporina y el trabajo del laboratorio. En lugar de hacer el
análisis complementario diariamente, lo planificaron para dos días a
la semana, concentrando a los pacientes, a quienes les explicaron
las razones del cambio.
"Igualmente sacamos provecho de un estudio ordenado en cada
servicio —se llama mapa microbiológico— para conocer los gérmenes
que circulan en las salas, lo que hace posible la aplicación de una
coherente política de uso de antibióticos y los procederes correctos
ante cada patología.
Cada
casete de reactivo para determinar el nivel de ciclosporina en la
sangre se adquiere en el exterior.
"Por ejemplo, en la analgesia preventiva posoperatoria
utilizábamos una mezcla de dipirona y benadrilina con un costo de
unos 50 pesos por paciente. Sin embargo, al recurrir a la morfina
liofilizada, el gasto se reduce a 0,08 centavos. Así hemos logrado
un ahorro de 106 762 pesos hasta agosto de este año, sin afectar a
los pacientes intervenidos", enfatiza.
Tampoco pueden pasar inadvertidos los 992 328 pesos ahorrados por
la utilización sistemática de la cirugía ambulatoria, decisiva en la
reducción de la estadía hospitalaria. Y dentro de ella, la cirugía
de mínimo acceso de urgencia durante las 24 horas, que además de
reducir gastos, disminuye sufrimientos porque con una mínima
invasión se permite resolver un grupo de patologías.
NUEVAS SOLUCIONES
En el lavado de dializadores existía un exceso de consumo de
cloruro de sodio porque no cuentan allí con la cinta testigo de
Puresteril (de importación) que permite determinar si se había hecho
un arrastre correcto del ácido paracético, sustancia empleada en el
proceso de limpieza.
Los
servicios de Trasplante de Riñones y Nefrología también fueron
compactados.
Entonces el licenciado en Farmacia José Tamayo Tamayo,
subdirector de Aseguramiento Técnico del centro, preparó un reactivo
con una solución de yoduro de potasio al 1%, que con una gota
alcanza para determinar si la limpieza es efectiva.
"Con su empleo, de 13 frascos de cloro sodio por dializador, se
disminuyó a 6. Con ello hemos ahorrado 89 486 pesos entre enero y
agosto del presente año", aclara el especialista.
El estudio del índice ocupacional de las camas por especialidades
y servicios permitió la compactación de Reumatología, Dermatología y
Gastroenterología en una sala, a la que llegan los casos que
realmente requieren de internamiento.
Uno de los efectos de la decisión, es que la atención se asegura
con menos personal de enfermería, obligado a realizar un trabajo más
integral. También se reducen las fuerzas empleadas en labores
administrativas y auxiliares como camareras y encargadas de la
higienización, puntualiza el doctor Eduardo del Campo, jefe del
Servicio de Reumatología.
Ahora en cada departamento del centro revisan la carga de trabajo
por perfil para determinar la manera de compactar funciones en
personas, lo que no significa sobrepasar la capacidad de estas para
cumplir las tareas.
RETOMAR LO LÓGICO
Con la cantidad y diversidad de medios técnicos de diagnóstico y
equipos médicos en general, es lógico que el centro reporte un alto
consumo de energía eléctrica. Para emplear esos recursos es
necesario que exista la indicación objetiva de los especialistas, de
ahí la importancia de la aplicación consecuente del método clínico
en la solución de los problemas de salud, opina el doctor Elio Edgar
Lozano, vicedirector primero del hospital,
"Está demostrado que más del 80% de las patologías, sobre todo
del aparato digestivo, cardiovascular y respiratorio, se
diagnostican con un enfoque clínico, con la búsqueda de
características epidemiológicas y la aplicación de la inspección, la
palpación y la percusión, que son los elementos fundamentales del
quehacer médico", insiste.
Con la producción propia de fito y apifármacos en lo que va de
año lograron 7 818 frascos de esos medicamentos, muy bien recibidos
porque contribuyen a sustituir 26 renglones que se importaban.
No ha faltado el análisis permanente del Manual de normas e
indicadores de consumo de material gastable. A ello atribuyen en
gran parte la reducción del gasto de pacas de algodón a 4 por mes en
lugar de 6, así como el reciclaje de guantes (75%), sondas vesicales
(5%) y dializadores (11%).
Así gana terreno en el hospital el enfoque económico
imprescindible para garantizar el alto nivel de la atención médica a
la población. No obstante, todavía les queda mucho por andar en la
búsqueda de vías de eficiencia, el uso correcto de los recursos y la
formación de la cultura económica del colectivo. |