SANTA CLARA.— La recuperación de prótesis, placas, tornillos,
láminas y otros elementos, que en la práctica eran desechados, así
como la elaboración en el país de productos tradicionalmente
adquiridos en el exterior, es una de las contribuciones más
importantes de los ortopédicos cubanos para sustituir importaciones,
según trascendió en el XXI Congreso Internacional de Ortopedia y
Traumatología que tiene lugar en esta ciudad.
El doctor Rodrigo Álvarez Cambras, presidente del Comité
Organizador del evento, declaró que la experiencia iniciada en el
Complejo Científico Ortopédico Frank País, de la capital, ya se
extiende a varios hospitales de la nación, colaboración que ha
permitido rescatar fijadores externos, prótesis y otros materiales
que, tras ser tratados en diferentes instituciones, son devueltos a
la vida útil, ahorrando así cifras millonarias en divisas.
Por este concepto, solo el Frank País economizó más de 260 000
dólares en 15 días, lo que demuestra las enormes reservas existentes
en el sector de la salud en cuanto al uso eficiente de los recursos.
También se valoró el esfuerzo realizado para reiniciar en fecha
próxima la elaboración en Cuba de los fijadores externos, actividad
que acometerá la Empresa Nacional de Instrumentos Médicos (ENIME),
un producto que dejamos de fabricar en un momento determinado, lo
cual ahorrará a la nación alrededor de dos millones de dólares al
año.
Asimismo se estudia la posibilidad de confeccionar las mesas
ortopédicas empleadas en el tratamiento de la escoliosis, tarea que
será acometida de manera cooperada por la Empresa Heriberto Mederos,
de Caibarién, y el Frank País.
Según el Presidente de la Sociedad Cubana de Ortopedia y
Traumatología, en Cuba solo existen tres aparatos de ese tipo, de
los 34 necesarios, que fueron adquiridos a un costo cercano a los 30
000 dólares y aquí pueden construirse a 2 500, lo cual significaría
una importante contribución a la economía del país.
Durante la jornada se destacó además, que con el diseño de los
seis modelos de prótesis RALCA, entre ellas las de cadera, hombro y
rodilla, Cuba se ahorra, aproximadamente, 2 000 dólares en cada una
de ellas.