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Luego de meses de estudio en el marco de la actualización del modelo
económico cubano, el Consejo de Ministros en su última reunión,
efectuada los días 16 y 17 de julio, con la participación de los
vicepresidentes del Consejo de Estado, otros miembros del Buró
Político y del Secretariado del Comité Central, los primeros
secretarios de los comités provinciales del Partido y los
presidentes de los consejos de la administración provincial, así
como los cuadros centros de la CTC , demás organizaciones de masas y
la UJC y altos funcionarios de los organismos, acordó un conjunto de
medidas para acometer, por etapas, la reducción de las plantillas
considerablemente abultadas en el sector estatal.
· En una primera fase, que planificamos concluir en el primer
trimestre del próximo año, se modificará el tratamiento laboral y
salarial a los trabajadores disponibles e interruptos de un grupo de
organismos de la administración central del estado, suprimiendo los
enfoques paternalistas que desestimulan la necesidad de trabajar
para vivir y con ello reducir los gastos improductivos, que entraña
el pago igualitario, con independencia de los años de empleo, de una
garantía salarial durante largos períodos a personas que no laboran.
· El éxito de este proceso dependerá en buena medida del
aseguramiento político que debemos acometer, bajo la dirección del
Partido y con la activa participación de la Central de Trabajadores
de Cuba y las organizaciones sindicales. Es preciso conformar un
clima de transparencia y diálogo donde prime la información oportuna
y diáfana a los trabajadores, en el cual las decisiones sean
colegiadas adecuadamente y se creen las condiciones organizativas
requeridas.
· La estricta observancia del principio de idoneidad demostrada a
la hora de determinar quién merece el mejor derecho de ocupar una
plaza, debe contribuir a evitar cualquier manifestación de
favoritismo, así como de discriminación de género o de otro tipo,
las cuales deben enfrentarse con toda firmeza.
· El Consejo de Ministros también acordó ampliar el ejercicio del
trabajo por cuenta propia y su utilización como una alternativa más
de empleo de los trabajadores excedentes, eliminando varias
prohibiciones vigentes para el otorgamiento de nuevas licencias y la
comercialización de algunas producciones, flexibilizando la
contratación de fuerza de trabajo.
· Al propio tiempo, en la citada reunión de los mencionados días
16 y 17 de julio, se aprobó la aplicación de un régimen tributario
para el trabajo por cuenta propia que responda al nuevo escenario
económico y garantice que los incorporados a esta actividad
contribuyan a la seguridad social, abonen impuestos sobre los
ingresos personales y las ventas; y aquellos que contraten
trabajadores paguen el tributo por la utilización de la fuerza de
trabajo.
· Estas importantes decisiones constituyen en sí mismas un cambio
estructural y de concepto en interés de preservar y desarrollar
nuestro sistema social y hacerlo sostenible en el futuro, de modo
que cumplamos el mandato del pueblo de Cuba, recogido en la
Constitución de la República, de que el carácter socialista y el
sistema político y social contenido en ella son irrevocables
(Aplausos).
· No albergamos dudas de que en la materialización de estas
medidas contaremos con el apoyo decisivo de la clase obrera, que
junto al campesinado y el resto de los sectores de la sociedad,
comprende que sin el aumento de la eficiencia y la productividad es
imposible elevar salarios, incrementar las exportaciones y sustituir
importaciones, crecer en la producción de alimentos y en definitiva
sostener los enormes gastos sociales propios de nuestro sistema
socialista, esfera en la que también estamos en el deber de ser
racionales, ahorrando mucho más sin sacrificar la calidad.
· Por otra parte, pienso que a nadie se le escape la trascendente
contribución al mejoramiento de la disciplina social y laboral que
emana de la aplicación de estas medidas.
· Al adoptar estos acuerdos, partimos de que nadie quedará
abandonado a su suerte, el Estado Socialista brindará el apoyo
necesario para una vida digna, mediante el sistema de asistencia
social a aquellos que realmente no estén en capacidad de trabajar y
sean el único sustento de sus familias. Hay que borrar para siempre
la noción de que Cuba es el único país del mundo en que se puede
vivir sin trabajar.
· Igualmente hemos avanzado en los estudios a cargo de la
Comisión de Política Económica del Sexto Congreso del Partido y
funcionan ininterrumpidamente los diversos grupos de trabajo creados
para la elaboración de propuestas, que analizaremos previamente con
los militantes del partido y la población en su conjunto.
· En medio de la adversa coyuntura económica internacional y su
inevitable incidencia en nuestro país, en los estimados del primer
semestre se aprecian resultados alentadores en la economía nacional,
a pesar del incumplimiento del plan de azúcar y otras producciones
agropecuarias a causa de errores de dirección y también por los
efectos de la sequía.
· Se incrementan los arribos de visitantes extranjeros, se cumple
la producción petrolera; se mantiene, e incluso mejora, el
equilibrio monetario interno, la productividad del trabajo refleja
un ritmo superior al salario medio, objetivo que no se lograba desde
hace varios años, se elevan modestamente las exportaciones y se
reduce el consumo de portadores energéticos, a partir del
reordenamiento del transporte y el efecto de otras medidas de
ahorro.
· El consumo de electricidad refleja resultados positivos en el
sector estatal, a diferencia del residencial que crece más que lo
previsto.
· Hace exactamente un año me referí a las restricciones
financieras externas que enfrentábamos debido a la acumulación de
compromisos de pago y la necesidad de llevar a cabo renegociaciones
de deudas. Hoy puedo informarles que gracias a la confianza y
comprensión de la mayoría de nuestros acreedores, hemos logrado
algunos avances en el aplazamiento de obligaciones, las cuales
tenemos la más firme voluntad de honrar en los nuevos plazos
convenidos. Asimismo, las retenciones de transferencias al exterior
a suministradores acumuladas en esa fecha, son hoy apenas un tercio
de aquellas de hace un año y, como muestra de seguridad en el país
se han incrementado los depósitos extranjeros en los bancos cubanos.