El vicepresidente boliviano, Álvaro García, insistió en la
necesidad de una Ley contra el Racismo y toda forma de
discriminación, porque ese es un tema que no puede dejarse a la
espontaneidad, reporta Prensa Latina.
La propuesta, aprobada por los diputados y en estos momentos
sujeta a análisis en la Comisión de Constitución del Senado, sólo
busca prevenir, educar, regular y proteger a los marginados de
siempre y no atacar a los medios de comunicación, puntualizó.
García añadió que legislaciones de todo el continente muestran
que lo que ocurre en Bolivia no es algo extraordinario, sino que con
esta ley el país se incorpora de manera legal a la lucha
anticolonial y antirracista en todo el mundo.
El vicepresidente consideró poco probable la modificación de la
propuesta y sugirió que lo único que se hará es consensuar con la
sociedad, con los maltratados, a los cuales defiende.
También criticó el show mediático alrededor de la norma,
vilipendiada por los medios de comunicación en un intento de opacar
lo que acontece en una sociedad atravesada por este flagelo, en su
opinión.
En un encuentro con la prensa, en el Palacio de Gobierno, el
vicepresidente recordó los constantes maltratos a los originarios en
instituciones públicas por su vestimenta, mal castellano y rasgos
faciales.
Ese es el fundamento de una ley destinada a proteger a los
discriminados y sancionar a los acostumbrados a discriminar a las
personas, pese a lo cual los medios de comunicación insisten en que
están siendo atacados y tratan de denigrar, precisó.
De modo similar destacó la marginación que sufren algunas mujeres
ante exigencias de los empleadores de buena presencia, poco serias
en una sociedad donde la mayoría de la población es originaria o
mestiza y no rubia, delgada o de seis pies de alto, según sus
palabras.