El gobierno brasileño recuperó dos pinturas valoradas en cuatro
millones de dólares, en lo constituye la primera ocasión en que se
logra repatriar obras de arte obtenidas a partir de crímenes
financieros, reporta Prensa Latina.
Las pinturas, Figuras danzan en una estructura, del uruguayo
Joaquín Torres García, y Pintura moderna entrelazada de amarilo, del
estadounidense Roy Lichtenstein, pertenecían a Edemar Cid Ferreira,
ex fiscalizador del Banco Santo, el cual quebró en 2005.
El Ministerio brasileño de Justicia precisó que los cuadros
fueron devueltos por el procurador del distrito de Nueva York,
Estados Unidos, Preet Bharara.
Las obras fueron incautadas en 2008 por el gobierno
norteamericano a partir de una petición del Departamento de
Recuperación de Activos y Cooperación Jurídica Internacional, del
Ministerio de Justicia.
Un comunicado de esa cartera indica que las obras serán expuestas
en el Museo de Arte Contemporánea de Sao Paulo.
De acuerdo con la historia del caso, en 2005 la Policía Federal
apresó a los principales administradores del Banco Santos, acusados
de delitos financieros. Cid Ferreira fue sentenciado a 21 años de
cárcel por lavado de dinero, formación de cuadrilla y gestión
fraudulenta.
Todavía el ex banquero enfrenta un proceso por mantener cuentas
ilegales en el extranjero.
En 2006 una petición judicial pidió localizar, incautar y
repatriar las obras de arte pertenecientes a Cid Ferreira, las que
había sido llevadas para Estados Unidos por el propio ex banquero.