La Cámara de Diputados de Italia negó
hoy el uso de escuchas en una investigación por corrupción que
involucra a un estrecho colaborador del primer ministro Silvio
Berlusconi.
El resultado refuerza la postura del primer ministro, opuesto
radicalmente al empleo de esas pruebas por lo que ha sido acusado de
autoritarismo en un marcado intento de silenciar sus propios
escándalos.
La negativa fue aprobada por 308 votos frente a 285 que
favorecían las escuchas para investigar a Nicola Cosentino, ex
subsecretario de Economía y coordinador del gobernante partido
Pueblo de la Libertad.
Cosentino, quien dimitió en julio último, enfrenta acusaciones de
integrar una logia masónica que trataba de influir en la
magistratura italiana con el propósito de obtener beneficios.
El resultado de la votación es considerado aquí una señal
alentadora para Berlusconi, quien la próxima semana someterá su
nuevo plan de gobierno a una cuestión de confianza en el parlamento.
Sin embargo, analistas advierten que hoy el voto fue secreto y se
ausentaron 37 diputados, por lo que es imposible adelantar si el
gobernante obtendrá el 28 de septiembre la ansiada mayoría de 315
votos.
El voto del nuevo grupo político Futuro y Libertad, liderado por
el presidente de la Cámara de Diputados y ex aliado de Berlusconi,
Gianfranco Fini, mantuvo el suspenso hasta el último momento.
Varios diputados de ese grupo adelantaron que apoyarían el empleo
de las escuchas, en un abierto rechazo a la postura del gobierno de
Berlusconi, algo que podrían reeditar en menos de una semana.