Varias aplicaciones de la pena de
muerte en cárceles estadounidenses colocan hoy el tema en la mira de
grupos opositores y defensores de los derechos humanos.
El asunto recobró espacios el martes cuando la Corte Suprema
rechazó una apelación de último momento para suspender la ejecución
de Teresa Lewis, de 41 años de edad, en el estado de Virginia
(este), quien será la primera mujer en el estado en casi 100 años
que correrá esa suerte.
Llama la atención que la negativa del máximo tribunal no tiene en
cuenta que el recurso interpuesto contempló que la detenida padecía
de una deficiencia mental, argumento que despertó reacciones de
grupos defensores de los derechos humanos y artículos de condena en
la prensa nacional.
La cautiva enfrentará la pena mañana a las 9:00 pm (01.00 GMT del
viernes) en el centro correccional de Greensville, en la localidad
de Jarratt, donde se halla presa.
La última mujer que enfrentó la sanción en el estado fue Virginia
Christian, de 17 años de edad, una afroamericana que murió en la
silla eléctrica en 1912.
La apelación a favor de Lewis ante el Supremo, el último recurso
para evitar la inyección letal, fue descartada después de que sólo
Sonia Sotomayor y Ruth Ginsburg, dos de los nueve miembros del
tribunal, votaran a favor.
Esta será la duodécima sentencia aplicada a una fémina en el país
desde que se restauró la pena en 1976. En la actualidad hay 53
mujeres que se encuentran en el corredor de la muerte en Estados
Unidos.
En 2010, han sido ejecutadas 38 personas en toda la nación, dos
de ellas en el estado de Virginia.
Por otra parte, en California el tema es objeto de debate y
análisis. El diario La Opinión publica en su edición de este
miércoles un artículo sobre el retorno de las ejecuciones
suspendidas en febrero de 2006.
Sostiene que la nueva sala de ejecuciones en la prisión estatal
de San Quitín encuentra lista para ser inaugurada el 29 de
septiembre con un afroamericano, Albert Greenwood Jr, condenado en
1980 por los cargos de asesinato y violación de una joven de 15 años
de edad.
Sin embargo, Stefanie L. Faucher, subdirectora de la organización
contra la pena capital, Death Penalty Focus, espera que la medida no
se lleve a cabo. "Todavía hay una serie de preguntas legales que no
se han respondido al Juez Federal", dijo.
En California, según estadísticas, existen 705 condenados a
muerte. El último reo ejecutado allí fue Clarence Ray Allen el 17 de
enero de 2006.