La crisis económica obligó a los
franceses a desplazar la salud, según un sondeo divulgado hoy por el
diario La Tribunem, en el que un cuarto de los encuestados reconoció
haber renunciado o pospuesto su atención médica.
Los números se duplicaron de 11 por ciento al 23 por ciento en un
año, pese a que gran parte de los interrogados reconoció que la
nación gala tiene uno de los mejores sistemas de sanidad (67 por
ciento) y de reembolso de los cuidados (69 por ciento).
El aumento del cobro por estancia diaria en los hospitales, la
instauración de franquicias para las cajas de medicamentos y la
reducción del reintegro de 150 fármacos de 35 al 15 por ciento
podrían explicar en parte estas opiniones, señalaron analistas.
Una investigación similar aplicada en siete países europeos y
Estados Unidos, reveló que 25 por ciento de los polacos y 24 de los
norteamericanos también cesaron o postergaron sus cuidados.
Por otra parte, 48 por ciento de los galos considera que el
sistema de salud no garantiza la igualdad de acceso a los cuidados,
por 54 de los británicos y 29 de los alemanes y los estadounidenses.
Asimismo el sondeo rindió que 87 de cada 100 franceses
interrogados rechazan las consultas médicas por Internet, una cifra
elevada con respecto al resto de los países incluidos en la
encuesta.