Corea Democrática intensifica hoy
las labores para resarcir los daños causados por recientes fenómenos
naturales, apreciables en la reconstrucción de inmuebles y la
rehabilitación de servicios básicos, incluido el ferroviario.
El país fue azotado por torrenciales lluvias en agosto y a
principio de este mes el tifón Kompasu lo golpeó con fuerza, con
saldo de decenas de muertos y enormes pérdidas materiales.
A fin de acelerar las citadas labores las provincias
establecieron puestos de mando con vista a estabilizar cuanto antes
la vida de la población, para lo cual priorizaron el suministro de
materiales, de acuerdo con la agencia de noticias KCNA.
Precisa que en las de Kangwon y Jagang se reconstruyeron
edificios públicos y viviendas, en tanto se restableció el
transporte ferroviario, seriamente dañado en varios tramos. También
se rehabilitaron carreteras averiadas por desprendimientos de tierra
con lo cual se reanudó la circulación de vehículos por esas vías.
En la provincia de Hwanghae del Sur se acelera el drenaje del
agua estancada en miles de hectáreas de campos de arroz y otras
áreas inundadas, mientras se repara la infraestructura próxima a los
ríos.
Las labores de recuperación abarcaron además los servicios de
electricidad, comunicaciones y acueducto.
Según se informó el pasado miércoles, entre las pérdida causadas
por Kompasu figuran tres mil 300 edificios de vivienda destruidos,
situación que obligó a alojar a más de ocho mil 300 familias en
instalaciones temporales.
En la agricultura, más de 30 mil 550 hectáreas de cultivos fueron
cubiertas o arrasadas por las aguas.