China y Rusia cuentan hoy con nuevas
bases para el desarrollo de la cooperación energética, reforzada con
tres acuerdos firmados antes de la visita que el presidente Dmitri
Medvedev realizará a este país a partir del domingo.
Los nuevos convenios prevén la construcción de una refinería con
capacidad para procesar 13 millones de toneladas al año en la vecina
ciudad portuaria de Tianjin, proyecto que ejecutarán la Corporación
Nacional de Petróleo de China y, por la otra parte, Rosnet Oil.
Esa decisión fue calificada por el viceprimer ministro, Wang
Qishan, como un gran paso en la cooperación desde la importación y
exportación hasta el procesamiento, según resaltó en la ceremonia
que marcó el inicio de la mencionada instalación en presencia de su
homólogo ruso, Igor Sechin.
Los otros dos acuerdos se refieren al carbón.
El sector energético figura como uno de los más importantes en la
cooperación bilateral, la cual incluye la construcción de un
oleoducto, cuyo tramo en el vecino país se concluyó recientemente.
El suministro de crudo a la economía china debe comenzar el próximo
1 de enero, según lo previsto.
Durante la sexta ronda de conversaciones sobre estos temas
concluida la víspera, Sechin afirmó que Rusia garantizará un
suministro estable a largo plazo a través de la mencionada
infraestructura.
Se estima que estos acuerdos faciliten además las negociaciones
con vista a la cooperación en el gas natural, necesario para un
mercado como el chino ante el crecimiento de su economía y los
planes de reducción de emisiones de contaminantes atmosféricos.
La anunciada visita, de tres días, constituirá el quinto
encuentro entre el mandatario ruso y su anfitrión, Hu Jintao, este
año.