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A partir del 2011
Estará el agua en el centro de la planificación
económica
Urge usar mejor ese vital recurso y poner fin a
pérdidas como las que suceden en los sectores agrícola y azucarero:
los más consumidores
Pastor Batista Valdés
Las Tunas.— La decisión de convertir el uso del agua en uno de
los indicadores principales del plan de la economía cubana, con la
misma óptica y rigor de los portadores energéticos, se aboca como
una medida de alta significación para las empresas, unidades y
estructuras que hacen uso de la tierra con fines productivos en el
país.
En relación con ese tema ofreció novedosa información aquí
Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de Agricultura, al término de
una visita al territorio, encabezada por Ulises Rosales del Toro,
vicepresidente del Consejo de Ministros, e integrada además por
María del Carmen Concepción, titular de la industria alimentaria,
quienes estuvieron acompañados por Teresa Amarelle Boue y Lilian
González Rodríguez, máximas dirigentes del Partido y del Gobierno en
Las Tunas, respectivamente.
Se
trata de usar de forma racional y provechosa este vital recurso.
Al comunicar esa medida del Ministerio de Economía y
Planificación, Rodríguez Rollero recordó que tradicionalmente la
Agricultura junto al ministerio del Azúcar han sido los principales
consumidores de ese recurso, cuyo uso racional se torna cada vez más
necesario como consecuencia de las prolongadas sequías que han
afectado al archipiélago en los últimos años.
Ello significa profundizar de manera objetiva en los índices de
consumo de agua y en el balance real hasta cada productor, para
lograr no solo correcta planificación, sino también mayor control,
mejor uso, evitar el derroche e ir modelando la cultura que
imprescindiblemente requiere la economía nacional en este asunto.
No podemos seguir permitiendo que se pierdan altos volúmenes del
líquido que trasvasamos —reiteró Rollero—, quien además advirtió que
Las Tunas puede ser una referencia para toda Cuba sobre la base del
empeño que realiza para revertir en beneficio de la producción
agrícola la red de canales existentes en zonas del norte, como
Menéndez y Manatí.
Acerca de esa cuestión, Ulises Rosales del Toro explicó que se
trata de un cambio de mentalidad de manera que a todo lo largo y
ancho del país se pueda hacer un empleo racional y provechoso del
agua en las esferas agrícola, industrial y social, tanto por medio
de las capacidades embalsadas y del líquido que se trasvase, como
acudiendo a experiencias que permitían desde tiempos remotos usar
convenientemente las bondades de la lluvia más allá del momento en
que tienen lugar las precipitaciones. |