El gobierno venezolano rechazó la politización y el chantaje
utilizados por Estados Unidos en el enfrentamiento al narcotráfico,
puestos de manifiesto en su más reciente informe sobre el combate al
flagelo en el mundo, reporta Prensa Latina.
No aceptamos chantajes ni presiones de ningún gobierno imperial,
advirtió en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar el ministro
del Interior, Tareck El Aissami, durante la deportación a Estados
Unidos de dos capos buscados por la justicia de ese país.
Para el titular, la detención del colombiano Jaime Alberto Marín
y el dominicano Omar Guzmán y otros resultados demuestran el
compromiso de Venezuela con la lucha antidrogas, postura ignorada
por Washington en su informe, en el cual acusó a Caracas de fracasar
en ese combate.
A cada infamia y manipulación nosotros respondemos con
resultados, apuntó.
De acuerdo con El Aissami, una vez más Estados Unidos muestra su
cinismo en el tema.
Este año le hemos entregado ya a seis narcotraficantes, y a 17 en
el último lustro. Por eso sus mentiras no se sostienen ni un minuto,
señaló.
Respecto a las deportaciones, el funcionario explicó los
antecedentes de Marín y Guzmán, perseguidos por la justicia
norteamericana por tráfico de cocaína y otros delitos.