Damasco espera recibir no menos de dos sistemas Bastion, indicó
EFE. A la vista de que cada uno de esos sistemas puede portar hasta
36 misiles Yakhont, el volumen del suministro es considerable,
informó hoy una fuente de la industria militar a la agencia Interfax.
La fuente añadió que "Siria está muy interesado en la compra de
sistemas de misiles rusos, ya que le permitirán cubrir una línea de
costa de 600 kilómetros de posibles ataques desde el mar".
Israel y EE.UU., consideran que esos misiles supersónicos mar-mar
de hasta 300 kilómetros de alcance suponen una amenaza para sus
buques anclados en el Mediterráneo y que podrían caer en manos de
Hezbulá.
Los Yakhont, que son disparados desde sistemas móviles costeros
Bastion, pueden portar una carga explosiva de hasta 200 kilos y
volar a muy baja altitud, lo que hace difícil su detección y
destrucción.
Rusia insiste en que el armamento que suministra a Siria es
exclusivamente defensivo y que no altera el equilibrio de fuerzas en
Oriente Medio.
El Kremlin considera que, con la excusa de que algunos países
suponen una amenaza para la seguridad regional, Estados Unidos
quiere impedir que Rusia incremente su cartera de pedidos de
armamento.