Un equipo internacional de investigadores aplicó por primera vez
la terapia génica en un paciente con talasemia, una anemia extrema
hereditaria adquirida a causa de la mutación de un gen, reporta
Prensa Latina.
Considerada una enfermedad rara, los pacientes afectados por esa
patología necesitan constantes transfusiones de sangre.
También pueden recibir un trasplante de células de la médula
ósea, intervención para la que no todos encuentran donante y de
importantes riesgos de rechazo.
Según describen los autores del estudio en un artículo publicado
en Nature, la terapia génica inicia con la extracción de una muestra
de la médula ósea del propio paciente, en este caso un varón de 18
años.
Las células madre encargadas de formar la sangre se transforman
mediante la acción de un virus modificado, que porta los genes
necesarios para fabricar hemoglobina con normalidad.
Después esas unidades estructurales alteradas se inyectan de
nuevo al paciente, detallan en su artículo los investigadores de la
Universidad Paris-Descartes.
Para Marina Cavazzana-Calvo, líder del estudio, la recuperación
del paciente es parcial, aunque sus niveles de hemoglobina son ahora
lo bastante altos para no necesitar las transfusiones sanguíneas,
que recibía de manera periódica desde la temprana infancia.
Después de 33 meses desde el inicio del tratamiento, no ha
desarrollado leucemia, uno de los mayores riesgos a los que enfrenta
los pacientes con la terapia génica, explicó la especialista.
La talasemida es también denominada anemia mediterránea. En la
actualidad está más extendida en el sureste asiático. Se estiman
unos 15 millones de personas en el mundo que la padecen.