Un estudio sugiere por qué algunas personas
crean adicción a la comida, lo que explicaría la tendencia a la
obesidad, hallazgo difundido este lunes en Londres, reporta
Prensa Latina.
Estos individuos no se sacian cuando ingieren alimentos
preferiblemente ricos en calorías, porque esos platos, agradables al
paladar, actúan sobre neurotransmisores como la dopamina, hormona
vinculada con la sensación de placer.
Las conclusiones de este estudio, realizado por expertos del
Departamento de Psicología de la Universidad estadounidense de
Texas, se basan en un seguimiento a 26 mujeres obesas y con
sobrepeso a las que durante seis meses ofrecieron dos tipos de
bebidas: batidos azucarados e insípidos.
Imágenes de resonancia magnética funcional mostraron que aquellas
que consumieron los batidos de alto contenido calórico y ganaron
peso eran las que tuvieron una menor activación de la zona del
cerebro vinculada a las comidas gratas al paladar.
Esta aparente paradoja se explica por qué en estas personas se
registran mecanismos similares a los de la adicción a las drogas.
En ellas la comida produce menos satisfacción y ganan más peso
porque suelen comer en demasía para alcanzar la saciedad.