Los principales sindicatos
españoles por afiliación, Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión
General de Trabajadores (UGT), calificaron hoy aquí de hipócrita al
FMI, al imponer políticas y luego deplorar sus consecuencias.
Sobre una conferencia organizada hoy en Noruega por el FMI y la
Organización Internacional del Trabajo, el secretario general de
CC.OO., Ignacio Fernández, lamentó que Oslo se convierta en la
capital del desempleo. Remarcó que esa cita sobre empleo y cohesión
social, a la cual asiste el presidente del Gobierno español, José
Luis Rodríguez Zapatero, transformará a la capital noruega en la
urbe del paro y no en la del trabajo.
Fernández alertó respecto a los riesgos de que se instale en
Europa, como consecuencia de los recortes aplicados por varios
países, una tasa endémica de desocupación por encima del 20 por
ciento similar a la que ostenta España.
Expresó su perplejidad por las afirmaciones de Strauss-Kahn, una
persona con mucha proyección y que fue el que animó a tomar las
medidas de ajuste.
Al referirse a la reforma laboral de Rodríguez Zapatero, el
dirigente insistió en que no contribuirá a reducir el paro porque no
hay ninguna ley que genere puestos de trabajo.
Según su criterio, la recuperación del empleo sólo se puede
lograr con un crecimiento de la economía, es decir, con una
combinación de inversión pública y privada que está bajo mínimos.
Agregó que la reforma es un canto a la resignación, una apuesta
por buscar un atajo al empleo, deteriorando su calidad, la
contratación, la negociación colectiva y fomentando el despido.
Por último opinó que esa transformación del mercado laboral
representa una renuncia abierta a la necesaria transformación del
modelo económico español.
El líder de la UGT, Cándido Méndez, acusó al director gerente del
Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, de
jugar a dos bandas por defender los programas de ajuste para salir
de la crisis y lamentar la situación de desempleo.
En concreto criticó las declaraciones este lunes en Oslo de
Strauss-Kahn, quien alertó que si no se adoptan las políticas
adecuadas para enfrentar el paro juvenil, el coste económico y
social será tremendo porque estamos hablando de una generación
perdida.
Durante un acto de apoyo a la huelga general convocada para el
venidero día 29 en contra de la reforma laboral decretada por el
gobierno español, Méndez consideró farisaica la actitud del
directivo del organismo multilateral de crédito.
Atribuyó las altas tasas de desempleo en Europa a las medidas
erróneas impuestas por el FMI, el Banco Central Europeo y la inmensa
mayoría de gobiernos de derecha de esta región, con la aceptación
sumisa de otros gobiernos como el de España.
Ambos sindicalistas subrayaron que los trabajadores tienen firmes
convicciones para ir a la huelga del próximo día 29 y exigirle al
ejecutivo de Rodríguez Zapatero que rectifique su política
económica, social y laboral.