Para
honrar y aprender acudió este jueves el estudiantado al Salón de los
Mártires de la Universidad de La Habana, en el centenario del
natalicio de Rafael Trejo González, un eterno compañero de aulas, de
combates y de sueños.
Fue este homenaje un encuentro con la historia, esa que al decir
de Juan Nuiry, profesor de Mérito de la bicentenaria casa de altos
estudios, la más antigua de Cuba, hay que conocer y amar, para
defenderla, incluso al precio de la propia vida, reporta la AIN.
Esta Universidad es historia viva, sus muros encierran una
formidable tradición, afirmó el veterano combatiente, que supo de
Trejo por otro cubano imprescindible, Raúl Roa García, quien sí lo
conoció y admiró mucho por su valentía, carácter, ideales y entrega
a causa de la Revolución.
Del "Felo" dibujado con trazos indelebles por el "Canciller de la
Dignidad", les habló Nuiry a los jóvenes de hoy, y momentos
cruciales en la vida de Trejo, que el azar reunió en septiembre.
El día nueve de ese mes nació, en 1910, a los 17 años, un 30 de
septiembre, hizo su primera matrícula para estudiar Derecho y ese
mismo día, pero de 1930, cayó herido de muerte por los esbirros de
la tiranía de Machado, para convertirse en el primer mártir de la
Federación Estudiantil Universitaria, rememoró.
Juzgó todo un símbolo que sea el 30 de septiembre la fecha
marcada en el calendario, desde hace muchos años, para el ingreso a
la FEU de quienes estrenan la vida universitaria y, voluntariamente,
deciden sumarse al quehacer de una organización por siempre
comprometida con su pueblo.
En ese renuevo constante está la clave, porque los tiempos
cambian, pero son iguales el ímpetu, la pasión, el altruismo, y esta
juventud sabrá preservar tan heroico legado, consciente de que es la
historia la que nos trae al presente y nos señala el futuro, destacó
por su parte Esmel Valera, vicepresidente de la FEU.