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Al menos siete mujeres y cuatro hombres murieron hoy tras estallar
una bomba de casi 40 kilogramos de explosivos en el mercado central
de Vladikavkaz, la capital de la república rusa de Osetia del Norte.
De acuerdo con el Comité de Investigaciones de la Fiscalía
General rusa, al artefacto dinamitero contenía fragmentos de metal
de diferente tipo y tornillos para aumentar su poder destructivo, el
cual alcanzó unos 100 metros de diámetro.
En estos momentos, 61 personas se encuentran hospitalizadas,
incluidas ocho en estado muy grave, entre ellas dos niños, informó
el jefe de Salud del Distrito Federal del Cáucaso Norte, Vladimir
Selivanov.
Un total de 102 personas fueron atendidas en las últimas horas en
hospitales y policlínicos de la referida ciudad, donde muchas de las
máquinas aparcadas cerca de la explosión quedaron destruidas, al
igual que puertas y ventanas de edificios aledaños.
Los alumnos de una escuela cercana al lugar de los hechos fueron
enviados esta jornada a sus casas para mayor seguridad.
El pasado domingo, al menos cinco militares murieron y 26
resultaron heridos, tras detonar un coche-bomba accionado por un
suicida en Buinask, en la república rusa de Daguestán.
Un suicida con un Zhiguli cargado de explosivos burló la posta de
entrada a la sede de la 136 brigada de infantería motorizada y
activó el artefacto dinamitero, señalaron fuentes de la fiscalía
rusa.
En los últimos tiempos, se incrementó considerablemente el número
de atentados perpetrados por grupos armados radicales contra
instalaciones estatales y oficiales, así como contra dirigentes de
las repúblicas del Cáucaso norte.