.— El comité ejecutivo de
la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) demandó
mayores esfuerzos internacionales para impedir el boicot de
extremistas judíos a las negociaciones directas con Israel, afirmó
hoy su liderazgo.
Dirigentes de la máxima agrupación política de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP) abogaron por el cese total de las
actividades constructivas en los asentamientos judíos en los
territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este como premisa
para seguir el diálogo.
Al respecto, llamaron a Estados Unidos, el mundo árabe y el
Cuarteto Internacional para Medio Oriente (Washington, Rusia, la ONU
y la Unión Europea) a ejercer la máxima acción posible e impedir que
fuerzas extremistas en Israel descarrilen las negociaciones .
El llamamiento respalda las pláticas cara a cara sostenidas el
pasado 2 de septiembre en Washington entre el primer ministro
israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente de la ANP, Mahmoud
Abbas (también líder de la OLP), que proseguirán los días 14 y 15
próximos en Egipto.
Sin embargo, la organización palestina suscribió las reiteradas
advertencias de Abbas en el sentido de que si continúa la
construcción de asentamientos israelíes en tierras palestinas,
abandonará las tratativas, a pesar de las fuertes presiones
estadounidenses.
Trabajaremos por involucrarnos seriamente en estas negociaciones.
Rechazamos cualquier posición extremista del gobierno israelí, en
especial la continuación de construcciones en las colonias y algún
enfoque desproporcionado en temas de seguridad, subrayó la OLP.
Reportes sin confirmación oficial refirieron hoy que Abbas
amenazó con renunciar, si Washington y algunas potencias europeas lo
presionan para proseguir las pláticas con Israel, aunque no extienda
el próximo día 26 la moratoria de congelamiento en las colonias
judías.
El liderazgo palestino pareció lanzar un mensaje al gobierno
norteamericano al remarcar que el proceso político proseguiría a fin
de asegurar sus garantías, en alusión a que se mantengan los
compromisos públicos asumidos antes de comenzar las tratativas.
Cuestiones relativas a la seguridad, fronteras, agua, refugiados
y el destino de Jerusalén, ciudad santa donde se pretende instalar
la capital del futuro Estado palestino independiente, están en el
centro de las discusiones directas.
La prensa israelí hizo alusión ayer a un supuesto acuerdo tras
bambalinas sobre los asentamientos, el cual aseguraba a los
negociadores palestinos que no se construirían más inmuebles, pero
Tel Aviv tampoco haría anuncio oficial sobre ese asunto.