Dicen que en Japón el número cuatro es de mal augurio, pero ello
no debería afectar a las selecciones cubanas de judo que debutan hoy
en el Campeonato Mundial de Tokio. Cuatro exponentes, en efecto,
tendrá el elenco para lidiar sobre los tatamis del Gimnasio Nacional
durante esta primera fecha. Pero qué cuatro exponentes. A saber,
todos sus pesos pesados, medallistas olímpicos y del orbe.
De ese modo, la pinareña Idalis Ortiz probará campear por su
respeto en más de 78 kg, abriendo ante la taipeyana Tzu-Chin Huang,
mientras la subcampeona de Beijing’08, Yalennis Castillo (78)
intentará reafirmarse en su retorno frente a la estadounidense
Suzame Rizek. Los varones no serán menos, con el camagüeyano Oscar
Brayson (+100) buscando conquistar por fin el oro, y Oreidis
Despaigne (100) tratando de escalar una vez más al podio.
Mañana deben representar a Cuba Onix Cortés (70), Osmai Cruz (81)
y Asley González (90), mientras Yaritza Abel (63), Yurisleidis
Lupetey (57), Dayaris Mestre (48) y Yanet Bermoy (52) protagonizarán
el cierre el fin de semana, ante la ausencia de más hombres.
La misión es clara, al fin y al cabo: recuperar el oro perdido en
Rotterdam’09, a despecho del maratónico pulso que supondrá la cifra
récord de participantes: 848 judocas (541 hombres y 307 féminas) de
101 países, gracias a la nueva reglamentación que le permite
inscribir a cada nación a dos representantes por división. No será
fácil, pero valdrá la pena verlo.