En medio de los más de cuatrocientos filmes, proyectados en la 34
edición del Festival de Montreal, destacó la presencia cubana con la
comedia Lisanka, de Daniel Díaz Torres, y el drama biográfico
histórico José Martí, el ojo del canario, dirigida por
Fernando Pérez. Los títulos fueron exhibidos en más de tres
ocasiones en el Cinema Quartier Latin, dentro de la sección Regards
sur les Cinémas du Monde dedicada a pasar revista a las tendencias
más contemporáneas del cine internacional.
Además de los dos largometrajes cubanos se proyectaron, dentro
del apartado documental, dos producciones con participación de
creadores o instituciones de la Isla: Che, un hombre nuevo,
documental de Tristán Bauer, coproducido entre Argentina, Cuba y
España, reconocido con el Premio al Mejor Documental del evento, y
Havanyork, dirigido por el mexicano Luciano Larobina.
En Montreal estrenaron sus más recientes producciones autores tan
conocidos como el español Carlos Saura o el chino Zhang Yimou, pero
los principales premios recayeron en cineastas jóvenes. El Grand
prix des Amériques fue a manos del debutante director belga Hans Van
Nuffel por su película Adem/Oxygène, mientras que el Premio
Especial del Jurado fue para Dalla vita in poi del italiano
Gianfrancesco Lazotti. La mexicana De la Infancia recibió el
reconocimiento por el mejor guión, y el premio Glauber Rocha como el
mejor filme procedente de América Latina.