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El Parlamento Europeo (PE) se sumó hoy a las condenas
internacionales a Francia, al exigir la suspensión inmediata de la
expulsión de gitanos en una resolución con respaldo mayoritario de
la izquierda.
A pesar de los intentos del conservador Partido Popular y sus
aliados de derecha y ultraderecha por frenar el texto, la eurocámara
salió adelante con 337 votos favorables, 245 en contra y 51
abstenciones.
Bajo el liderazgo de socialistas, comunistas, liberales y verdes,
los diputados subrayaron su profunda preocupación por la política
francesa de eliminar los campamentos gitanos y sacarlos de su
territorio.
Fustigaron la tardía y limitada reacción de la Comisión Europea
(CE) ante la determinación del presidente galo, Nicolás Sarkozy, de
impulsar acciones amparadas bajo el supuesto de la seguridad
nacional y en su combate contra la delincuencia.
En la resolución, el PE, que se une así a las críticas de
Naciones Unidas y el Vaticano a París, deplora la retórica
inflamatoria y abiertamente discriminatoria que ha marcado el
discurso político durante la repatriación de gitanos.
Asimismo, precisa que declaraciones en ese sentido sirven para
alimentar el racismo y las acciones de los grupos de extrema
derecha.
Aunque en un inicio existían dudas sobre el eventual
pronunciamiento del PE, el presidente de la CE, José Durao Barroso,
se vio obligado a remarcar esta semana la necesidad de desterrar el
racismo y la xenofobia del continente.