Casi una decena de nuevas especies de aves terrestres anidan en
la Laguna Guanaroca-Gavilán, única área protegida de la provincia de
Cienfuegos.
La torcaza de Cuello Morado, el Solivio y Pendón de pecho
amarillo son algunas de esos ejemplares que desde lejanos parajes
arriban en busca de mejores condiciones climatológicas para
reproducirse.
Roberto Cancio, especialista del Establecimiento Provincial de
Flora y Fauna, explicó a la AIN que de las 170 variedades de aves
convivientes en el reservorio natural, 63 son especies clasificadas
como terrestres.
Entre estas las hay residentes de verano, invernales, permanentes
y endémicas.
Añadió el experto que la colonia de flamencos rosados, uno de los
atractivos de la laguna, es transitoria, porque no se reproduce en
esta zona.
Cancio explicó que acá viven unos mil 500 ejemplares, y cuando
llega la etapa de procrear los adultos se marchan y solo quedan los
zancudos más jóvenes.
Indicó que los proyectos de reforestación, efectuados por el
colectivo del área protegida, propiciaron mejorar el hábitat de los
animales y convertirlo en un verdadero refugio de aves.
Allí plantaron mangles, soplillo, caoba, baría y especies
frutales que brindan alimento y protección a los pájaros.
Pedro Pozo, quien lleva a cabo proyectos ambientales comunitarios
en el lugar, abundó que necesitan insertar del todo a los pobladores
vecinos para ayudar al cuidado y la supervivencia de las aves.
Guanaroca posee un patrimonio de tres mil 038 hectáreas, y su
nombre se vincula a una hermosa leyenda aborigen de Cienfuegos.