Renombrados expertos mundiales conocerán los avances de Cuba en
las XIII Jornadas de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología
Intervencionista (SOLACI) y V de la Región Centromérica y el Caribe,
en octubre próximo.
El doctor Ángel Obregón, presidente del comité organizador,
comentó en exclusiva a la AIN que han confirmado su asistencia
profesores de España, Latinoamérica y de Estados Unidos, que
impartirán conferencias sobre los últimos adelantos en ese campo.
La cardiología intervencionista en Cuba, que posee tecnología de
punta, no sólo se ocupa en la atención terciaria, sino también del
seguimiento a estos pacientes en la comunidad.
Ello ha permitido solucionarle la cardiopatía isquémica a muchos
enfermos, con una disminución de la cirugía y una estadía
hospitalaria breve, remarcó el también director del cardiocentro del
Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas (CIMEQ).
Generalmente, a los pacientes que se les realiza intervencionismo
coronario percutáneo están entre 24 y 48 horas hospitalizados, y los
centros cubanos alcanzan un éxito por encima del 97 por ciento y un
índice de complicaciones comparable a los mejores laboratorios del
mundo, precisó el doctor Obregón.
Este proceder se realiza en siete instituciones de Ciudad de La
Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba.
Las enfermedades del corazón constituyen las de mayor morbilidad
y mortalidad en Cuba y en los países desarrollados, y cada año
fallecen en la Isla más de 16 mil personas, de ellas la mayoría por
cardiopatía isquémica o enfermedad de las coronarias, resaltó.
Un procedimiento de intervencionismo coronario puede costar de 12
mil a 15 mil dólares en cualquier otro país, si se tiene en cuenta
que el 50 por ciento de esta cifra es para pagar al personal médico
y paramédico, aseveró.
En la región del Caribe, Cuba se ubica entre las primeras
naciones, no sólo por los miles de casos que atiende, sino por los
resultados.
La cardiología intervencionista comprende el diagnóstico y se
puede también hacer el procedimiento terapéutico.
Además complementa la cirugía a tórax abierto, porque muchos
pacientes al final acuden a esta intervención quirúrgica y los
injertos que se le colocan son enviados a los laboratorios de
hemodinámica, donde se les brinda tratamiento post-operatorio,
concluyó el doctor Obregón.