Una valiosa innovación ejecutada en la salina de Puerto Padre,
una de las seis existentes en Cuba, posibilita notable ahorro de
combustibles y hace más eficiente el flujo tecnológico.
Maiquel García Reyes, director técnico de esta unidad productiva,
es el autor principal del aporte, que resultó premiado como uno de
los trabajos relevantes en la tercera etapa del XVI Fórum de Ciencia
y Técnica en la provincia de Las Tunas.
García explicó a la AIN que se concentró el bombeo de la salmuera
en una sola estación, de tres que funcionaban antes, lo que además
de economizar combustibles y gastos en mantenimiento, elimina el
riesgo de descomposición del producto al mezclarse diferentes
densidades del flujo en el punto de unión.
Añadió que la modificación posibilita, además, reducir la fuerza
de trabajo en esa labor y mejorar la atención a los hombres
vinculados a esta actividad productiva.
Ubicada a unos 80 kilómetros al norte de la ciudad de Las Tunas,
la salina sufrió en septiembre de 2008 el embate del huracán Ike,
que ocasionó severos daños en estanques e instalaciones
industriales, entre estas la planta procesadora de la sal fina
destinada a la población.
Ello obligó a su colectivo de trabajadores a un esfuerzo
extraordinario, que ya este año rinde sus frutos con la producción
de más de 30 mil toneladas de sal en la actual campaña extractiva,
que debe culminar con unas 70 mil toneladas.
Antes del azote de Ike, esta unidad había logrado extraer
anualmente en tres ocasiones más de 100 mil toneladas del producto,
y ahora se labora en un proceso inversionista que deberá elevar su
gestión hasta más de 120 mil.
La sal que se obtiene en este centro de la Empresa
Minero-Salinera de Las Tunas se destina también a diversas
industrias que la emplean en sus procesos productivos,
fundamentalmente a la planta electroquímica de Sagua la Grande, a la
cual se le suministran mensualmente unas mil 200 toneladas.