Llevar más ajo al proceso industrial

JUAN VARELA PÉREZ
juan.pvp@granma.cip.cu

Pueblos, comunidades y hasta centros de trabajo demuestran lo que puede hacerse para conservar frutales y hortalizas y evitar vacíos en época de no campaña o ante una adversidad climática. El procesamiento del ajo es un buen ejemplo de cuánto hacen en la actualidad los ministerios de la Industria Alimentaria y de la Agricultura para adaptar y reacondicionar con inversiones mínimas, instalaciones y equipos apenas explotados.

El procesamiento del ajo evitará pérdidas por abarrote en momentos “pico” de cosecha.

Esta es una de las medidas que harán posible utilizar al máximo ese condimento agrícola, muy demandado en la cocina del cubano, y evitar pérdidas por abarrote en momentos "pico" de cosecha, pues en otras ocasiones en algunas provincias han sido reiteradas las quejas de productores por los volúmenes de ajo que acumulan sin salida.

El incremento de esta capacidad industrial y técnica en plantas de empresas de estos ministerios, permitirá procesar este mes unas 440 toneladas de ajo fresco. La pasta que produzcan esas líneas en septiembre tiene asegurados los envases.

Se contrataron, además, 1 800 000 potes destinados a las campañas siguientes y se prevé la adquisición de 1 000 tanques plásticos —de 200 litros cada uno—, lo cual amplía la cobertura de conservación y traslado del producto ya terminado.

Este condimento agrícola es muy demandado en la cocina del cubano.

Otros insumos relacionados con los envases, entre ellos 20 000 bolsas de la unidad POLIALBA, del Ministerio de la Industria Básica, tienen, a partir del 12 de septiembre, un programa de entrega escalonada.

Fuentes del Ministerio de la Industria Alimenticia informaron a Granma que dos de las cuatro procesadoras pertenecen a las empresas Sancti Spíritus y Doña Delicias, administradas por ese organismo, y la Cítricos Ceballos y la 19 de Abril, al Ministerio de la Agricultura.

Hasta el cierre de agosto se habían procesado 1 260 toneladas, cifra muy inferior al plan. Los bajos resultados de ese mes obedecieron, entre otras razones, a la lentitud en la fábrica Caribe de Doña Delicias, para enfrentar y solucionar problemas organizativos y deficiencias tecnológicas.

En el déficit también influyeron las dificultades en la planta espirituana, al atrasarse la adaptación de una línea que en sus inicios debió procesar cebolla, lo cual prolongó la puesta en marcha.

Los directivos de la Industria Alimenticia afirmaron que ya la Caribe de Doña Delicias y la de Sancti Spíritus, reiniciaron operaciones tras solucionar los tropiezos señalados y que en estos primeros días de septiembre aplicarán el doble turno. Esta decisión elevará en esas líneas la capacidad diaria a 5 y 6 toneladas, respectivamente.

Ahora se define con el Ministerio de la Agricultura el ajo que sus entidades podrán suministrar en octubre a esas industrias. Técnicos de ambos ministerios tienen la misión de ser rigurosos al evaluar la calidad del ajo para que la pasta llegue a los diferentes destinos en óptima calidad.

 

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