Como los materiales constituyen la base de todos los objetos
empleados por el hombre, la nanotecnología está llamada a
revolucionar a corto plazo la mayoría de los sectores de la sociedad
moderna.
Se trata entonces de un conjunto de técnicas que facilitan la
manipulación de las sustancias de manera individual a escala de un
puñado de átomos, donde se determina el carácter, las propiedades y
su naturaleza misma.
Las grandes potencias mundiales están montadas en este verdadero
tren de las miniaturas, el cual constituye uno de los campos de
mayor competitividad económica en el orbe.
El doctor Fidel Castro Díaz-Balart, asesor científico del Consejo
de Estado, y presidente del Comité Organizador del Tercer Encuentro
Internacional de Nanociencias y Nanotecnologías, indicó que en el
año 2009 Estados Unidos aparecía a la cabeza de los países con un
monto mayor de inversiones en este campo, seguido por Japón, y la
Unión Europea.
Sus impactos más inmediatos comprenden, entre otros renglones, la
producción de medicamentos, la ingeniería genética y la
biotecnología; electrónica y comunicaciones; medio ambiente,
procesos industriales, y la generación eficiente y limpia de
energía.
Con los pies sobre la tierra en lo referido a la imposibilidad de
disponer de los cuantiosos recursos dedicados por las naciones ricas
al desarrollo de las nanociencias y las nanotecnologías, Cuba
explora también el mundo de lo diminuto y son varias las
instituciones científicas que trabajan en esa dirección.
Incluso el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA)
tiene un programa nacional referido a la puesta a punto de
materiales nuevos y de avanzada, que posee en la nanotecnología uno
de sus pilares importantes.
En opinión del doctor Fidel Castro Díaz-Balart, el estado cubano
apuesta por la nanotecnología para alcanzar un desarrollo futuro
sostenible, basado en las producciones intelectuales.
Desde la pasada década, subrayó, un número de nuestras
universidades, centros de investigación y redes científicas, han
incursionado en tan fascinante mundo, estableciendo múltiples
proyectos que, acordes con las posibilidades existentes, permitieron
obtener determinados avances y propiciaron la preparación de
profesionales en ese terreno.
Tal es el caso de lo logrado por colectivos multidisciplinarios
del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Materiales (IMRE), en
el campo de la Optoelectrónica y la zeolita, y los estudios de las
nanociencias, donde hay publicados abundantes resultados en revistas
internacionales de impacto, obtenido patentes y formado decenas de
máster y doctores.
Vale mencionar el quehacer del Centro de Investigación y
Desarrollo de Medicamentos (CIDEM). Según explicó a este diario su
directora, la doctora Marlene Porto, una de las líneas principales
es el diseño de fármacos de acción sostenida, cuya finalidad es
lograr productos capaces de mantener en la sangre de manera
permanente la dosis requerida por el paciente.
Otra arista de la labor de la institución es la referida a
concebir los llamados medicamentos dianas, que al ser introducidos
en el organismo actuarían de manera directa y exclusiva en el lugar
donde se quiera obtener el efecto terapéutico.
Además de disminuir las dosis a suministrar y las posibles
reacciones secundarias, los tratamientos serían mucho más efectivos
y menos invasivos y tóxicos. Esto sería de sumo valor en los
productos para combatir el cáncer, precisó la doctora Porto.
La experta afirmó que el CIDEM dispone de las instalaciones
industriales para llevar hasta la fase de escalado los fármacos de
acción sostenida en los cuales se viene trabajando.
Dentro de la esfera de las aplicaciones médicas se destacan
también los trabajos del Centro de Inmunología Molecular
relacionados con el uso de la nanobiotecnología en la investigación
básica, el diagnóstico y la terapéutica de tumores malignos.
Al respecto, los doctores Rolando Pérez Rodríguez y Ernesto
Moreno Frías, manifestaron que la entidad desarrolló proyectos
destinados al descubrimiento de nuevas dianas terapéuticas asociadas
a la transformación maligna de las células madre adultas, y a los
mecanismos de resistencia a las terapias antitumorales.
La terapia dirigida a dianas específicas se ha convertido en el
enfoque predominante para el diseño de nuevos medicamentos contra el
cáncer, lo cual ha derivado en el concepto de medicina
personalizada, es decir el tratamiento de un paciente con cáncer se
debe adecuar a las características biológicas de su tumor,
puntualizaron.
Asimismo, el doctor Miguel Ángel García, del Centro de
Inmunoensayo, apuntó que esa institución del Polo Científico del
Oeste de la capital, desarrolló un novedoso procedimiento basado en
los principios de la nanotecnología, mediante el cual es posible, a
partir de una muestra de sangre del paciente, hacer un multianálisis
y detectar cinco enfermedades infecciosas diferentes. Tal resultado
representa un ahorro considerable de reactivos, mayor confiabilidad
y rapidez en el diagnóstico.
Acerca de las perspectivas del país en la que ya muchos
científicos consideran será la fuerza motriz del desarrollo más
importante del siglo XXI, el doctor Fidel Castro Díaz- Balart
adelantó que para fines de este año debe terminarse la primera etapa
del Centro de Estudios Avanzados de Cuba (CEAC).
Será, explicó, una institución de carácter multidisciplinario,
dedicada al desarrollo de aplicaciones esenciales de la
nanotecnología en la salud, el medio ambiente y la energía. Estará
abierta para científicos y académicos de diferentes rincones de la
tierra, en particular de la región latinoamericana, favoreciendo la
integración de esfuerzos conjuntos.
También potenciará la participación de entidades e instituciones
nacionales que participan en el programa concebido para desarrollar
esa disciplina, y el logro de impactos significativos cuando inicie
totalmente sus operaciones.
Buena parte de las experiencias cubanas descritas son presentadas
en el Tercer Seminario Internacional de Nanociencias y
Nanotecnologías, que reúne en La Habana a reconocidos expertos de 18
países.