El presidente venezolano, Hugo Chávez, recorrió hoy las calles
del estado de Falcón entre miles de seguidores que saludaron la
caravana de la llamada maquinaria roja, con vítores y banderas.
El dignatario, líder del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV),
acompañó a los seis candidatos a diputados seleccionados por los
integrantes de la organización en esa región del país.
El desfile de autos fue aclamado por los pobladores desde
avenidas y balcones, luego de dos semanas de campaña electoral, con
vistas a las elecciones legislativas del 26 de septiembre próximo.
Estoy seguro de que ese día se va a consolidar una gran victoria
en toda Venezuela, subrayó el estadista.
Ustedes saben de lo que se trata, en las próximas votaciones
estará en juego el futuro del país, insistió.
Estamos obligados, añadió, a conservar la mayoría calificada en
la Asamblea Nacional para garantizar la paz, la estabilidad y el
desarrollo de la nación rumbo al socialismo.
Chávez instó a redoblar los esfuerzos en este período con el fin
de alcanzar un triunfo contundente durante la cita en las urnas.
Este miércoles el dignatario defendió su derecho a participar en
las marchas y concentraciones organizadas en la antesala del
sufragio, por su condición de presidente del PSUV, en respuesta a
recientes críticas de sectores opositores.
La cruzada por la búsqueda de votos comenzó el pasado 25 de
agosto.
Mientras los socialistas dominan las calles con sus
movilizaciones, la oposición aventaja a sus rivales en las
presentaciones de anuncios a través de los medios de comunicación
masiva.
En esta fase de campaña el partido socialista desplegó a unos dos
millones de activistas para recorrer las comunidades y tocar las
puertas de los electores con las propuestas para el venidero período
legislativo.
La operación que denominaron de arrase o demolición pretende,
además, captar a los indecisos.
Para frenar el empuje socialista los integrantes de la Mesa de la
Unidad, que agrupa a una veintena de organizaciones opositoras,
anunciaron el comienzo de la misión Amarre, recorridos por barriadas
en función proselitista.