.— El asesinato a plena
luz del día de dos maestros y la amenaza de que morirían 20 forzaron
hoy un terrible feriado escolar en Tailandia, donde el pánico cerró
las escuelas del Sur.
Este miércoles cerraron unas 300 escuelas en la provincia de
Narathiwat, donde los extremistas islámicos arreciaron su guerra
contra los maestros, acusándolos de imponer la cultura budista.
Maestros y otros funcionarios públicos son víctimas recurrentes
de las milicias que estremecen las sureñas provincias de Yala,
Pattani y Narathiwat, las únicas de mayoría musulmana en un país
oficialmente budista.
La víspera, poco antes de ir a clases, una pareja de maestros fue
acribillada por un sicario en motocicleta, elevando a 135 la cifra
de docentes asesinados en este territorio.
La violencia desatada en 2004 ha dejado cuatro mil 200 víctimas
mortales, pero el terror aumentó tras la reciente distribución de
octavillas que decían: "Se Busca: 20 Maestros Budistas Muertos".
Aunque la mayoría de los musulmanes del Sur desaprueban el terror
impuesto por las milicias radicales, existe el criterio generalizado
de que el gobierno los trata como ciudadanos de segunda.