Autoridades hondureñas investigan hoy la matanza de 18 jóvenes
que trabajaban en una fábrica de zapatos de un barrio obrero de la
ciudad de San Pedro Sula, la segunda en importancia del país.
El múltiple crimen ocurrió la víspera, cuando al menos cuatro
hombres con armas de grueso calibre ingresaron al taller y abrieron
fuego contra los empleados, cuyas edades oscilaban entre los 18 y 23
años.
Trece de los trabajadores murieron en el momento y otros cinco en
los hospitales a donde fueron trasladados.
El jefe de la policía en Tegucigalpa, Héctor Mejía, declaró a la
prensa que aún se desconocen las causas y circunstancias de la
matanza.
Vamos a trabajar hasta identificar los orígenes de este delito y
a los responsables sacarlos de donde tengamos que sacarlos en el
menor tiempo posible, prometió Mejía.
El responsable policial atribuyó el crimen a peleas entre
narcotraficantes de pequeña escala por el control del territorio,
sin embargo, otras fuentes dijeron que la zona donde ocurrieron los
hechos es un sector en el que opera la pandilla conocida como Mara
18.
Honduras vive una espiral de violencia acrecentada luego del
golpe de Estado de junio de 2009 contra el presidente Manuel Zelaya.
El país registra uno de los índices de homicidios más altos del
mundo, con 57 casos por cada 100 mil habitantes.