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Indetenible Mijaín en colchón mundialista
Pablo Shorey con meritoria medalla de plata
Harold
Iglesias
Siempre que me acerco a este gigante de ébano, de 1.93 metros de
estatura y 124 kilogramos de peso, experimento la sensación de que
en competencia para él no existe ningún imposible. Por eso, cuando
algunos dudaron de la posibilidad de que el pinareño Mijaín López
alcanzara en Moscú su cuarto cetro mundial, tercero en línea,
argumentaba todo lo contrario hasta convencerlos.
Shorey
mejoró el bronce del 2009.
En el Centro Olímpico de la capital rusa, el ídolo de Herradura
no defraudó y calentó los colchones ¡de qué manera! Se impuso en sus
cinco pleitos sin permitir puntos técnicos a sus rivales, además de
marcar 25 favorables. En su andar hacia lo más alto del podio, el
atleta de 28 años barrió 2-0 (1-0, 7-0) al chino Xiaoming Nie,
implacable también 2-0 (2-0, 2-0) frente al polaco Lukasz Banak, lo
mismo que ante el checo Marek Svec 2-0 (2-0, 5-0).
La misma dosis, con idénticos 1-0, le recetó al kazajo Nurmakhan
Tinalyev, a la postre bronce, y en la final dominó convincentemente
2-0 (3-0, 1-0) al armenio Yuri Patrikeev, para completar así su
hazaña. Ahora, a sus oros de Budapest’05, Bakú’07 y Herning’09 suma
el de tierra moscovita, con un extra de valor, pues tras su
operación del codo izquierdo, en diciembre pasado, esta justa
constituyó su reaparición internacional.
Esta vez, Mijaín no tuvo que medirse ni al local Kazham Baroev ni
al turco Riza Kayaalp, el otro bronceado, sus más enconados rivales
de los últimos años, quienes quedaron en el camino víctimas de
Tinalyev y Patrikeev, por ese orden.
En
su reaparición, Mijaín no defraudó y se alzó invicto con su cuarta
corona.
Shorey, de 26 años, hizo valer su confesión precompetencia a
Granma y estuvo más fuerte que en Herning, basándose en una
preparación óptima y mucho más intensa, algo que al decir del
entrenador principal, Pedro Val, lo iguala a cualquier otro
gladiador.
Apostó a sus principales armas: la agresividad, el empuje y los
constantes ataques arriba. Fiel y disciplinado tácticamente se
impuso al venezolano Hedí Bartolozzy 2-0 (3-1, 2-0), después al
kazajo Alkhazur Aldiyev 2-0 (3-1, 1-0), y a partir de ahí tuvo que
emplearse al máximo y sudar la camiseta 2-1 (1-0, 0-1, 1-0) frente a
Vladimer Gegeshidze, de Georgia, el turco Nazmi Avluca 2-1 (1-2,
4-0, 2-0), en tanto dispuso en semifinales del croata Nenad Zugaj
2-1 (1-0, 0-1, 2-0).
Sumamente extenuado llegó al pleito por el oro y allí fue víctima
(2-0, 1-0) del búlgaro Hristo Marinov. Así Shorey mejoró su bronce
de tierra danesa, quedando ahora en esa posición Zugaj y el ruso
Aleksey Mishin. En los 60 kg, el honor correspondió al temible azerí
de 20 abriles Hazan Aliyev, número uno de Europa desde el 2008.
Por Cuba resta en el estilo clásico Maylen Consuegra (74 kg),
pero aún si este se fuera en blanco hoy, en preseas superaríamos
cualitativamente el performance de la cita nórdica, donde culminamos
con un título y dos bronces. Consuegra tendrá un hueso duro en la
apertura, cuando se mida al georgiano Manuchar Kvirkelia. |