Después de haber recibido tratamiento médico en el Centro
Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), el niño francés
Valentín Cagno arribó hace apenas unos día a París en el vuelo CU
444, procedente de La Habana.
El carácter humano y la capacidad técnica y cognoscitiva del
personal de la salud de esta institución pudieron lograr no solo el
mejoramiento de los parámetros clínicos del paciente, sino también
ganarse el corazón del niño y su familia.
"Mi hijo va a caminar y serán los cubanos quienes lo logren",
expresó al llegar a Francia, Maria Goreti, madre del pequeño, quien
junto a su esposo e hijo fue recibida por el embajador de Cuba en
Francia, Orlando Requeijo Gual, en el aeropuerto Internacional de
Orly. Con lágrimas en los ojos expresó su agradecimiento a la Misión
Estatal, al gobierno y a los médicos cubanos, por haberle devuelto
la esperanza.
Valentin Cagno nació hace 10 años, con graves complicaciones que
le provocaron severos retrasos mentales y motores. A lo largo de su
vida había sido tratado en numerosas instituciones médicas
francesas, que le diagnosticaron la imposibilidad de mejoría para su
caso.
Los padres no se conformaron con el resultado y decidieron acudir
a una de las instituciones de tratamientos neurológicos más
prestigiosas a nivel mundial (CIREN). La comisión médica de dicho
centro, ubicado en el oeste de la capital cubana, analizó la
historia clínica del paciente y determinó que existía la posibilidad
de mejorar sustantivamente la calidad de vida de Valentín, a pesar
de que su capacidad mental es equivalente a un bebé de 16 meses de
edad.
Con el apoyo de la Embajada de Cuba en Francia, Cubana de
Aviación, y del Ministerio de Salud Pública, se organizó el traslado
y el ingreso del niño en el CIREN. Una vez en La Habana comenzaron a
realizarle análisis médicos multidisciplinarios de rigor y en solo
un mes un equipo de médicos, enfermeras y fisioterapeutas lograron
que el estado del paciente mejorara.
Valentín pudo sentarse, alcanzar la posición de 4 puntos y
dibujar un círculo por primera vez en su vida. Los especialistas son
optimistas en cuanto a la paulatina recuperación del paciente;
opinan que el niño pudiera llegar a caminar, aunque para ello serán
necesarias nuevas sesiones de tratamiento, en la propia institución.
Se hicieron eco de esta noticia el diario de prensa galo Le
Parisien y algunas emisoras locales de radio. (