Una nueva Escuela Formadora de Maestros Primarios y Educadores de
Círculos Infantiles de Santiago de Cuba contribuye desde este curso
escolar a la preparación del personal docente, una de las
prioridades del ramo.
Para garantizar calidad y rigor en el proceso educativo desde las
edades más tempranas, el centro instruirá en su matrícula inicial a
510 estudiantes de la provincia egresados del noveno grado.
Con el nombre del mártir Floro Regino Pérez, radica entre las
paredes de la antigua Escuela Normal para Maestros, hervidero de la
tradición pedagógica cubana.
Luz de Lina Peñalver, directora de la institución, declaró que a
partir del periodo 2010-2011 ese plantel pretende forjar pedagogos
martianos, fidelistas, comprometidos con los principios de la
Revolución y de la política educacional cubana, y con alto sentido
del humanismo.
El instituto graduará educadores con el nivel medio superior en
carreras con cuatro años de duración, y posibilidades de ingreso en
el nivel superior en sus especialidades respectivas, en los cursos
para trabajadores.
Armando Labacena, normalista graduado en el año 1955 declaró a la
AIN que se mantiene activo porque "cuando el maestro tiene vocación
nunca deja de serlo", y que la calidad de los maestros se
corresponderá con la tradición del centro.
Esta escuela guarda el espíritu de la enseñanza y la Revolución
en la parte oriental del país -expresó-, y mostró su orgullo por
haber estudiado en el prestigioso colegio donde consolidaron su
vocación Frank País, Floro Pérez y Pepito Tey.
El inmueble construido en 1903 como escuela primaria, comenzó a
funcionar como Normal para Maestros de 1917 y es en sí patrimonio
arquitectónico, cultural e histórico de la nación.
Declarado en 1997 Monumento Nacional por el Ministerio de Cultura
y Patrimonio Educacional por el Sindicato del ramo, conserva el
Rincón Martiano creado el club estudiantil del cual Frank formaba
parte y aún guarda la impronta del joven mártir.
Mantiene además uno de los más importante centros culturales del
Oriente de la isla en la primera mitad del siglo XX: la biblioteca
creada y engrosada por el intelectual dominicano Max Enríquez Ureña.
Elianny Mancebo, estudiante del municipio de Guamá, expresó su
orgullo por ingresar al histórico centro y declaró que con vocación
y el compromiso que entraña ser guía e inspiradora de los más
pequeños, se esforzará por ser, como aspirara José de la Luz y
Caballero, un evangelio vivo.
Peñalver afirmó que la aspiración del MINED es que de esas aulas
salgan profesionales con un alto sentido de responsabilidad
expresado en el dominio de sus funciones, tareas y cualidades que
garanticen su prestigio y mejores resultados.