Con
una matrícula preliminar que sobrepasa los dos millones 100 mil
educandos, Cuba inicia hoy el curso escolar 2010-2011, durante el
cual además de la calidad de la enseñanza será una prioridad la
cultura y eficiencia económicas.
Intensa ha sido la preparación del nuevo periodo lectivo no solo
en los últimos días, sino desde hace meses, particularmente en
aquellas escuelas que requirieron labores de mantenimiento o
reparación, a la par que se alistaba la base material de estudio.
En medio de limitaciones económicas que obligaron a medidas como
la creación de los llamados centros mixtos, donde concurrirán
alumnos de diversas enseñanzas, el país apuesta por un curso escolar
de mayor exigencia, rigor en las evaluaciones y sólido trabajo
político-ideológico.
En recientes declaraciones a la prensa, Ena Elsa Velásquez
Cobiella, ministra de Educación, precisó que se contará con más de
12 mil planteles y 280 mil profesores ampliamente preparados para
desarrollar la labor docente-educativa con la calidad que se espera.
También reiteró que se fortalecerá la cultura económica, premisa
para el ahorro de los portadores energéticos, los recursos
materiales, financieros y humanos.
Según autoridades del sector de la provincia de La Habana, este
curso se reduce de 22 800 a 4 700 el número de becarios, a partir de
la decisión de que los muchachos de secundaria básica y
preuniversitario de la capital estudien en centros urbanos de la
ciudad.
Santiago de Cuba también comienza la etapa escolar con más de
ocho mil educandos internos menos, medida que sin dudas redundará en
un ahorro sustancial de combustible y recursos materiales para el
proceso docente-educativo, y en el uso racional de las instalaciones
y el personal.
La propia titular del MINED ha subrayado que no obstante estas
transformaciones se incrementará la educación laboral de los
escolares, como vía para el desarrollo de la conciencia de
productores, sobre la base del principio pedagógico de
estudio-trabajo.