CAMAGÜEY.— Quien transita por la vía que da acceso a esta ciudad
desde el extremo norte, puede apreciar la intensificación de las
acciones profilácticas para reducir en esa zona los índices de
infestación del mosquito Aedes aegypti e impedir con ello la posible
propagación de una epidemia.
Se trata del Consejo Popular Lenin-Albaisa, uno de los más
populosos de la cabecera provincial, donde las autoridades
sanitarias concentran hoy los mayores esfuerzos para eliminar los
focos del vector, a través de una fuerte batida que va desde la
fumigación de locales y vehículos hasta la higienización de la
localidad con el concurso popular.
Especialistas y vecinos coinciden al afirmar que se había bajado
la guardia en el enfrentamiento al Aedes aegypti, pues no se ha
logrado que los ciudadanos perciban el riesgo que corren y han
prevalecido el conformismo y la rutina ante un problema de salud que
cobra bien caro cualquier desliz o irresponsabilidad en el actuar de
los hombres.
Una muestra más que elocuente de ese negativo proceder se refleja
en el hecho cierto de que, del total de focos encontrados en el
Consejo Popular Lenin-Albaisa, el 63% se detecta en recipientes y
tanques bajos de las viviendas, algo que ilustra cómo, si bien se
conocen los procedimientos, no siempre se actúa a conciencia en un
asunto tan delicado para la preservación de la vida misma.
Problemas parecidos se localizan en las entidades estatales
ubicadas en esa parte de la ciudad, 16 de las cuales resultaron
positivas durante la última semana, lo que denota falta de exigencia
por parte de las direcciones administrativas, y de rigor y
sistematicidad en el funcionamiento de las brigadas encargadas del
control "autofocal".
Es por ello que la participación comunitaria necesita de un mayor
protagonismo, no solo para apoyar las acciones de los trabajadores
de Vectores sino en función de crear en los barrios un ambiente
sano, donde prevalezcan hábitos de higiene y convivencia que impidan
la proliferación de microvertederos u otros focos de insalubridad.
Tal proceder debe complementarse, además, con un actuar mucho más
eficaz de las direcciones de Comunales y Recursos Hidráulicos en la
recogida de los desechos sólidos, la supresión de salideros, la
desobstrucción del alcantarillado y la limpieza de fosas, entre
otras tareas que les competen a ambos organismos y no siempre se
cumplen con la prontitud y calidad requeridas.