Combate contra el Aedes aegypti

Inadmisibles el conformismo y la rutina

Miguel Febles Hernández

CAMAGÜEY.— Quien transita por la vía que da acceso a esta ciudad desde el extremo norte, puede apreciar la intensificación de las acciones profilácticas para reducir en esa zona los índices de infestación del mosquito Aedes aegypti e impedir con ello la posible propagación de una epidemia.

Se trata del Consejo Popular Lenin-Albaisa, uno de los más populosos de la cabecera provincial, donde las autoridades sanitarias concentran hoy los mayores esfuerzos para eliminar los focos del vector, a través de una fuerte batida que va desde la fumigación de locales y vehículos hasta la higienización de la localidad con el concurso popular.

Especialistas y vecinos coinciden al afirmar que se había bajado la guardia en el enfrentamiento al Aedes aegypti, pues no se ha logrado que los ciudadanos perciban el riesgo que corren y han prevalecido el conformismo y la rutina ante un problema de salud que cobra bien caro cualquier desliz o irresponsabilidad en el actuar de los hombres.

Una muestra más que elocuente de ese negativo proceder se refleja en el hecho cierto de que, del total de focos encontrados en el Consejo Popular Lenin-Albaisa, el 63% se detecta en recipientes y tanques bajos de las viviendas, algo que ilustra cómo, si bien se conocen los procedimientos, no siempre se actúa a conciencia en un asunto tan delicado para la preservación de la vida misma.

Problemas parecidos se localizan en las entidades estatales ubicadas en esa parte de la ciudad, 16 de las cuales resultaron positivas durante la última semana, lo que denota falta de exigencia por parte de las direcciones administrativas, y de rigor y sistematicidad en el funcionamiento de las brigadas encargadas del control "autofocal".

Es por ello que la participación comunitaria necesita de un mayor protagonismo, no solo para apoyar las acciones de los trabajadores de Vectores sino en función de crear en los barrios un ambiente sano, donde prevalezcan hábitos de higiene y convivencia que impidan la proliferación de microvertederos u otros focos de insalubridad.

Tal proceder debe complementarse, además, con un actuar mucho más eficaz de las direcciones de Comunales y Recursos Hidráulicos en la recogida de los desechos sólidos, la supresión de salideros, la desobstrucción del alcantarillado y la limpieza de fosas, entre otras tareas que les competen a ambos organismos y no siempre se cumplen con la prontitud y calidad requeridas.

 

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