El acto frente al antiguo Colegio San Lorenzo, devino jornada de
reafirmación revolucionaria. Las palabras de Adrián Estupiñales
fueron claras y precisas al expresar la posición de la juventud de
continuar la obra de la Revolución, bajo la certera guía de Fidel y
Raúl.
Asímismo se escuchó el mensaje de paz transmitido por el
pionerito repentista David Hernández, cuando en improvisadas décimas
deleitó a todos con versos sencillos, pero de profundo sentido
antibelicista.
José Ramón Monteagudo Ruiz, primer secretario del Partido en la
provincia, recalcó que el mejor homenaje a los héroes y mártires de
la gesta será siempre trabajar con eficiencia para un futuro mejor.
El dirigente partidista señaló que a la efeméride se llega con un
saldo productivo favorable, toda vez que hay reporte de
sobrecumplimiento de la producción mercantil, se eleva el bienestar
de la población con obras de beneficio social y se incrementa un
grupo de renglones alimentarios, aunque todavía lejos de las
necesidades.
Como es tradicional un mar de pueblo desfiló por calles y
avenidas hasta el cementerio Tomás Acea para depositar flores al pie
del obelisco que perpetúa la memoria de los caídos el 5 de
Septiembre.
La peregrinación la encabezaron el comandante Julio Camacho
Aguilera —designado por el M-26-7 para dirigir el alzamiento—; Jorge
Risquet Valdés, miembro del Comité Central; Santiago Pérez
Castellanos, jefe del Departamento Agroalimentario del Comité
Central; el general de Brigada Harry Villegas, vicepresidente de la
Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, y Rolando Díaz
González, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular.