Musulmanes egipcios mantienen la presión sobre la jerarquía
cristiana copta del país a causa del alegado secuestro de una mujer
convertida al Islam, en medio de polémicas sobre la libertad de
credo, reporta Prensa Latina.
Luego de las manifestaciones protagonizadas el domingo por miles
de devotos islamistas frente a una vieja mezquita de El Cairo, las
tensiones persisten en reclamo de la aparición pública de Camellia
Zakhir, de quien afirman que permanece retenida contra su voluntad.
A la mencionada mujer no se le ve desde julio pasado, cuando
fueron difundidas fotos de ella usando el velo islámico luego de su
presunta conversión a la religión del Profeta Mahoma, aunque su
esposo de confesión cristiana copta- aseveró que fue obligada a
cambiar su fe.
Según los musulmanes, la Iglesia Cristiana Copta tomó represalias
contra Zakhir, de ahí que tildaron al Papa Shenouda III, líder de
esa congregación aquí, de agente estadounidense.
Los coptos constituyen el 10 por ciento de la población de
Egipto, estimada en más de 80 millones y que mayoritariamente
profesa la religión musulmana.
El pasado viernes unos 200 devotos del Islam también protestaron
en esta capital y acusaron a la jerarquía copta de secuestrar a la
esposa de un predicador cristiano que, según ellos, se convirtió
voluntariamente a la fe islámica.
Los manifestantes gritaban Allahu akbar (Dios es Grande) y
Camellia fue secuestrada durante el Ramadán, avivando tensiones que
afloran cada cierto tiempo entre cristianos y musulmanes egipcios,
aunque por lo general conviven en paz.
Uno de los más recientes sucesos violentos ocurrió la Nochebuena
de la Navidad Copta, el pasado 7 de enero, cuando jóvenes musulmanes
dispararon y dieron muerte a seis cristianos tras acudir a una misa.
La iglesia copta negó las acusaciones y afirmó que la mujer
desapareció durante una disputa con su marido que asegura la
obligaron a cambiar de religión-, pero luego regresó al hogar.