El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ordenó hoy al
Ejército arreciar sus ataques contra la guerrilla, luego que a ésta
se le atribuyera la muerte de 14 policías en una emboscada en el
departamento de Caquetá.
La
orden que he dado a los comandantes, a los jefes de toda la policía
es arreciar, arreciar y arreciar. No podemos bajar la guardia, dijo
Santos durante un consejo extraordinario de seguridad en las
instalaciones de la Sexta División del Ejército en Florencia
(Caquetá), cerca de donde ocurrieron los hechos.
El mandatario también anunció que a raíz de la emboscada las
fuerzas castrenses estarán más presentes en los municipios del
citado departamento.
Por otro lado ofreció una recompensa de 500 millones de pesos
(unos 276 mil dólares) por información que lleve a las autoridades a
capturar al jefe del Frente 15 de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC), presunto autor del ataque a la
patrulla policial del pasado miércoles.
El secretario de gobierno de Caquetá, Edilberto Ramón Endo,
atribuyó la acción a las FARC, pues acorde con las autoridades ese
grupo armado tiene una significativa presencia en la zona.
Endo dijo que los uniformados cayeron en un campo minado, lo que
confirmó el comandante de la Policía de Caquetá, coronel Jaime
Enrique Moreno.
Indicó que en el lugar había varios artefactos explosivos
conocidos como sombreros chinos o minas antipersonales, listas para
activarse al paso de la patrulla.
El miércoles Endo señaló que en la emboscada solo habían muerto
cinco policías, pero ayer se confirmó que los caídos eran 14.
Esta acción se convierte en la de mayor número de víctimas
militares desde que Santos asumiera la presidencia el pasado 7 de
agosto.