Septiembre
es uno de los meses más lluviosos en Cuba, por el hecho de que la
influencia del anticiclón del Atlántico disminuye considerablemente
con respecto a julio y agosto.
De acuerdo con el sitio web del Centro de Pronósticos del
Instituto de Meteorología de Cuba en ese período, también el paso
frecuente de las ondas y las bajas tropicales propicia el incremento
de las precipitaciones, reporta la AIN.
Sin embargo, añade, es igualmente el de mayor frecuencia de
formación de tormentas tropicales en la región, por lo que aumenta
la actividad ciclónica sobre la Isla, aunque la periodicidad de los
huracanes es algo inferior a octubre.
Asociados a la influencia directa o indirecta de esos organismos,
en septiembre suelen ocurrir eventos de grandes precipitaciones.
Incluso, se mantienen las condiciones de intenso calor propias
del verano en el país, no obstante de que la temperatura desciende
en relación con agosto.
Los ciclones tropicales son sistemas de baja presión que se
forman en los océanos, en un ambiente homogéneo y generalmente en la
zona tropical. Están acompañados de una amplia área de nublados, con
lluvias, chubascos y tormentas eléctricas.
La etapa lluviosa en la Isla empezó en mayo último y terminará en
octubre próximo, pero no ha aportado lo suficiente para favorecer a
los embalses y las cuencas subterráneas.
En noviembre de 2008 comenzó la actual sequía y se intensificó en
2009, considerado el cuarto de menos lluvia en los últimos 109 años.
Actualmente las provincias de Sancti Spíritus y Ciudad de La
Habana son las más afectadas, con reservas que no llegan al 25 por
ciento de la capacidad de embalse total, según el Instituto Nacional
de Recursos Hidráulicos.