Más de cuatro mil campesinas de la provincia de Villa Clara están
integradas al trabajo remunerado, como parte del programa
establecido en Cuba para garantizar mejor calidad de vida a las
féminas rurales.
Neysis Santos Silva, presidenta de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP) en el territorio, aseguró a la AIN que
esta cantidad representa el 18 por ciento de la membresía de la
organización, cifra superior a la del año precedente.
En el 2009 solamente el 11 por ciento de los integrantes de la
ANAP eran mujeres, y en los meses transcurridos del 2010 se ha
incrementado la cifra por la creación de puestos laborales adecuados
al desempeño femenino, comentó.
La construcción de viveros forestales, centros de reproducción de
ganado menor, huertos, organopónicos y pequeñas industrias, figuran
entre las instituciones destinadas a las nuevas trabajadoras,
aseveró.
El propósito es llegar a las siete mil amas de casa incorporadas
al trabajo y a la ANAP, por lo que en cada cooperativa se estudian
las condiciones existentes y se examinan las dificultades para la
integración laboral, concluyó.
Mirella Cuevas, presidenta de la Cooperativa de Crédito y
Servicios Andrés Cuevas, de Camajuaní, afirmó a la AIN que en su
institución los mayores problemas están referidos a la carencia de
centros especializados en el cuidado de hijos menores.
Significó, al mismo tiempo, la labor de la Federación de Mujeres
Cubanas para modificar los conceptos machistas existentes en las
familias campesinas y garantizar que las mujeres inicien su vida
como trabajadoras, aseveró.