El inmueble que ocupa el Memorial atesora una vasta historia:
primero como Cuartel General del Movimiento 26 de julio, tras el
desembarco del Yate Granma; luego como sede del Plan de Desarrollo
emprendido por la Revolución en la Sierra Maestra.
Los objetos museables del local, que coincide con la casa donde
vivió Vilma desde los nueve años hasta el triunfo de la Revolución,
cuentan pasajes desde su infancia hasta su desaparición física el 18
de junio del 2007.
Las seis salas de la casa museo reseñan diferentes etapas de la
fructífera vida de Vilma en el Segundo Frente, la clandestinidad, la
formación de la familia Castro-Espín, su quehacer en la FMC, las
responsabilidades en el Partido y las medallas y distinciones que
recibió.
Pensamientos, prendas personales, condecoraciones, gráficos e
ilustraciones refrendan el legado de esta madre, esposa, combatiente
y dirigente femenina de condiciones excepcionales.
En ocasión del Aniversario 50 de la FMC se recibieron documentos
y otros donativos que amplían el conocimiento sobre Débora, como
también se le conoció durante la clandestinidad.
Surina Acosta Brook, miembro del Consejo de Estado y Secretaria
General de la FMC en la provincia, aseguró que el principal aporte
del memorial es el de divulgar el legado de la eterna presidenta de
la organización femenina, "una dirigente integral, preclara, llena
de virtudes, pródiga en obra e ideas y cuya vida deviene ejemplo de
la entereza con que los cubanos encaran el devenir de su Patria".