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Empleo de la tracción animal
Ponerle el “narigón” a los rezagados
Miguel
Febles Hernández
Hace un año y cuatro meses comenzó por el
municipio de Camagüey una experiencia dirigida a aprovechar, de
manera intensiva, las áreas existentes en los alrededores de esa
ciudad de más de 300 000 habitantes, con el propósito de incrementar
la producción de alimentos a través de métodos agroecológicos y
económicamente sustentables.
El
entrenamiento en el centro de doma incluye el laboreo en las tierras
de la propia granja.
De entonces acá, lo que luego llamaron programa
de la agricultura suburbana inició su expansión por otros municipios
del país. En el caso de la provincia de Camagüey correspondió a
Najasa, Vertientes, Minas y Guáimaro, territorios que no avanzan a
la celeridad requerida en la ejecución del proyecto aprobado por el
grupo rector de la actividad a instancia nacional.
Entre los propósitos básicos del novedoso modelo
productivo está desplegar todo el potencial local para materializar
los 30 subprogramas previstos, y resulta obvio que en materia de
aseguramiento logístico ocupe un lugar prioritario el uso de la
tracción animal para el laboreo y la transportación de las cosechas,
entre otras funciones tradicionales del campo.
Róger
y Rafael se preparan para comenzar una de las “clases” con sus
aventajados “discípulos”.
Indagaciones periodísticas dan fe de que la
inmensa mayoría de los productores coincide en las ventajas que
ofrece la utilización de yuntas de bueyes, sobre todo en pequeños
terrenos, no solo por cuanto representa en ahorro de combustible,
sino por sus bondades en la protección de los suelos y en la
disminución de la contaminación ambiental.
Sin embargo, de lo dicho al hecho¼
Lo cierto es que en algunos lugares esta verdad irrebatible ha
quedado en el discurso y la arenga, cuando uno de los requisitos
indispensables para incorporar una finca al programa de la
agricultura suburbana es, precisamente, contar con equipos e
implementos que empleen como fuente energética la tracción animal.
"NUMERITOS" HABLAN...
Cifras ofrecidas por la Delegación Provincial de
la Agricultura en Camagüey indican que, aunque se ha avanzado, queda
un largo trecho por recorrer en los cinco municipios anteriormente
mencionados, para cubrir las necesidades de yuntas de bueyes en las
fincas previstas, de acuerdo con el programa de cada localidad.
Hasta el cierre de julio —problemas informativos
aparte— las estadísticas arrojaban un déficit en esos territorios de
1 469 yuntas, casi el 50% de lo planificado, pero lo más preocupante
no es eso, sino que a estas alturas del año el cumplimiento del plan
de doma resulta irrisorio, aunque se afirma que existen 553 yuntas
en formación.
Lo paradójico es que, según la misma fuente,
existen en esos territorios animales suficientes para asumir tamaña
empresa, en cuantía que rebasa los 41 000 entre añojos y toretes,
mientras se considera lenta la búsqueda de alternativas locales
dirigidas a producir implementos agrícolas, como arados, gradas,
cultivadoras, surcadoras y carretas.
EL MAL DE GASTAR Y GASTAR
"No caben dudas de que todavía hay quienes sueñan
con los tractores y el petróleo. Hay por ahí un poco de resistencia
en la gente, acostumbrados algunos a gastar sin medir las
consecuencias de sus actos".
Ángel Peláez Pérez dirige la Empresa Pecuaria
Triángulo Tres, entidad que debe incorporar hasta el 2015 más de 600
unidades o fincas al programa de la agricultura suburbana en el
entorno de la ciudad de Camagüey.
"Hoy nuestras necesidades ascienden a 388 yuntas,
de las cuales debemos preparar este año alrededor de 260 en los
nueve centros de doma, y dejar un grupo formándose hasta llegar a la
cifra planificada, que debe servir además para reponer las pérdidas,
ya sea porque los bueyes se ponen viejos, se descuernan, se
accidentan o se los roban".
Explica Peláez que para responder al programa
cuentan con los animales necesarios en la empresa, aunque no todos
reúnen las exigencias elementales para servir como bueyes, en lo que
a fortaleza física, altura y existencia de cuernos se refiere.
"Como somos ganaderos por excelencia, las yuntas
con sus carretas se emplean en las vaquerías para el tiro de agua y
de alimentos, también cumplen su cometido en las áreas destinadas a
los cultivos. Ya le digo, para nosotros la tracción animal resulta
imprescindible y provechosa en todos los sentidos".
LA CLAVE ESTÁ EN LAS MERCEDES
El colectivo de la Granja Estatal Las Mercedes,
dedicado en lo fundamental a la compra y venta de ganado mayor,
recibió hace dos años la encomienda de preparar un centro de doma de
toros, actividad que asumieron los trabajadores de una de las fincas
destinadas a los cultivos varios.
"Por cada yunta que doman, en un término que
puede oscilar entre uno y tres meses, se les paga 600 pesos. Depende
de la calidad de los animales y de las habilidades del boyero",
explica Gisbert Morales Rivero, el administrador de la entidad
subordinada a la Empresa Triángulo Tres.
El centro de doma de Las Mercedes cuenta hoy con
15 yuntas: cuatro maestras y once en formación.
"Cuando los bueyes salen de aquí, están
preparados para trabajar en los cultivos y en lo que se les
necesite. Este año ya hemos vendido seis yuntas, asegura Emiliano
Torres Moraga. Si no han sido más es porque la gente, o no lo sabe,
o no ha hecho las gestiones pertinentes".
Róger Cutiño, Rafael Feria y Yoendri, el hijo de
Emiliano, son los encargados de entrenar y cuidar a los animales,
además de cumplir sus obligaciones en la atención de las hectáreas
que tienen sembradas de plátano, yuca, calabaza y maíz, entre otros
cultivos.
"Un surco hecho por Yoendri con los bueyes parece
trazado por un tractor", afirma Rafael, a lo que el joven responde
sin titubeo: "Claro, para eso fui enseñado por mi papá".
Emiliano los observa sonriente, sin poder ocultar
el orgullo de haber constituido una buena familia junto a su esposa
María, cuyo humilde hogar radica a escasos metros del centro de
doma.
"El momento, comenta, es de extremar el ahorro a
través del uso masivo de la tracción animal. No hay otra opción. Lo
demás es puro fraude. Al que no entienda esto hay que cogerlo por el
narigón y hacerlo entrar en entendederas". |