WASHINGTON.—
El presidente Barack Obama dijo ayer que la economía estadounidense
no crece con el ritmo necesario, y destacó que no hay una solución
mágica para los problemas que afronta el país.
Los sombríos reportes sobre el Producto Interno Bruto (PIB)
generaron preocupaciones sobre que la frágil economía estadounidense
podría volver a caer en una recesión o afrontar un largo proceso de
recuperación que sea demasiado lento para hacer mella en la tasa de
desempleo del 9,5%, dice la agencia Reuters.
Obama afronta el dilema de tratar de dar seguridad a sus
compatriotas respecto al desarrollo de la economía sin que parezca
que no está al tanto de las frustraciones de la gente, especialmente
en lo referente al creciente desempleo.
La economía es el principal tema para las elecciones
parlamentarias del 2 de noviembre, donde los demócratas enfrentan la
posibilidad de una dura derrota ante los republicanos.
En entrevista a la cadena NBC, Obama no dio indicios de nuevas
propuestas que serían dadas a conocer en el futuro cercano.