La
entrega de tierra en usufructo permitió en la provincia de Camagüey
el incremento de la cría de ganado caprino y con ello de la
producción de leche, que en el año supera los 100 mil litros.
El periódico Adelante refleja que esa gestión agropecuaria,
localizada casi totalmente en cooperativas de afiliados a la
Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, tiene posibilidades de
potenciarse en el futuro inmediato por la incorporación de esos
nuevos productores, reporta la AIN.
En el caso de los caprinos con menos exigencia de pastos y el
aprovechamiento de malezas en su alimentación, este ganado se
convierte en una opción económica viable para los campesinos
enfrascados en devolverle vida productiva a áreas infestadas de
plantas indeseables.
Otro hecho favorable es que en medio del combate a las malezas y
el desmonte de marabú, el rebaño caprino posibilita que aún las
incipientes fincas de la Agricultura Suburbana rindan frutos antes
de recibir la condición de listas para ingresar formalmente al
proyecto, afirma la publicación.
El productor privado Guillermo Vives, integrante de la
cooperativa Abel Santamaría y el de mayores resultados de Cuba en el
ordeño en ese sector, espera llegar en el año a 20 mil litros, el
cual sería un registro superior al de 2009.
La bibliografía indica que la leche caprina no tiene calostro y
es de composición compleja, color blanco y opaco, de sabor
ligeramente dulce y de acidez casi neutra, y sus propiedades
permiten emplearla como alimento de gran valor nutricional para
enfermos y de personas intolerantes a la lactosa, por su favorable
digestibilidad.
En el 209 Cuba produjo más de dos millones 316 mil litros de este
alimento.