Actualizado 3:45 p.m. hora local

Holguín acomete amplio programa de siembra de caña

ALFREDO CARRALERO HERNÁNDEZ

La siembra de siete mil hectáreas de caña, desde ahora hasta diciembre, figura entre las principales labores de esa rama en la provincia, en respuesta a las medidas económicas trazadas por el Ministerio de la Industria Azucarera.

Pedro Silva, director del grupo empresarial azucarero, significó a la AIN que la superficie equivale a casi el 60 por ciento del área comprometida a plantar en el año como parte del programa de recuperación cañera y de aseguramiento de la materia prima a cosechar en las próximas zafras.

La siembra de caña, destacó, constituye una de las labores de máxima prioridad dentro del sector, debido en lo fundamental al deterioro de las áreas a causa de la sequía de los últimos años.

Durante la zafra 2009-10 Holguín incumplió el plan de producción de azúcar por la caída precisamente en los estimados de caña a moler, al solo alcanzar rendimientos de 24 toneladas de la graminea por hectárea, inferior en un 26 por debajo a lo previsto en ese vital frente de la economía cubana.

Por tales motivos, los trabajadores de esta rama se empeñan en realizar siembras con la mayor calidad posible, sobre todo a partir de septiembre por ser históricamente un período con mejor nivel de precipitaciones y de condiciones climatológicas más apropiadas para acometer las nuevas plantaciones.

A ello se une el esfuerzo por darle a los campos en desarrollo, incluidas las áreas plantadas en el primer semestre, las atenciones agrotécnicas requeridas que permitan alcanzar rendimientos superiores a los de la zafra precedente.

La producción de azúcar de la oriental provincia se asienta en cuatro empresas cañeras e igual número de centrales, el Loynaz Hechavarría, Fernando de Dios, Cristino Naranjo y Urbano Noris, este último con los mayores volúmenes de áreas a sembrar en la denominada etapa de frío con cierre en el mes de diciembre.

El desarrollo de la agricultura cañera del territorio descansa hoy totalmente en fuerzas habituales del sector, sin depender como años atrás de las grandes movilizaciones que eran necesarias para garantizar, sobre todo la siembra y la limpia de las plantaciones.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir