La siembra de siete mil hectáreas de caña, desde ahora hasta
diciembre, figura entre las principales labores de esa rama en la
provincia, en respuesta a las medidas económicas trazadas por el
Ministerio de la Industria Azucarera.
Pedro Silva, director del grupo empresarial azucarero, significó
a la AIN que la superficie equivale a casi el 60 por ciento del área
comprometida a plantar en el año como parte del programa de
recuperación cañera y de aseguramiento de la materia prima a
cosechar en las próximas zafras.
La siembra de caña, destacó, constituye una de las labores de
máxima prioridad dentro del sector, debido en lo fundamental al
deterioro de las áreas a causa de la sequía de los últimos años.
Durante la zafra 2009-10 Holguín incumplió el plan de producción
de azúcar por la caída precisamente en los estimados de caña a
moler, al solo alcanzar rendimientos de 24 toneladas de la graminea
por hectárea, inferior en un 26 por debajo a lo previsto en ese
vital frente de la economía cubana.
Por tales motivos, los trabajadores de esta rama se empeñan en
realizar siembras con la mayor calidad posible, sobre todo a partir
de septiembre por ser históricamente un período con mejor nivel de
precipitaciones y de condiciones climatológicas más apropiadas para
acometer las nuevas plantaciones.
A ello se une el esfuerzo por darle a los campos en desarrollo,
incluidas las áreas plantadas en el primer semestre, las atenciones
agrotécnicas requeridas que permitan alcanzar rendimientos
superiores a los de la zafra precedente.
La producción de azúcar de la oriental provincia se asienta en
cuatro empresas cañeras e igual número de centrales, el Loynaz
Hechavarría, Fernando de Dios, Cristino Naranjo y Urbano Noris, este
último con los mayores volúmenes de áreas a sembrar en la denominada
etapa de frío con cierre en el mes de diciembre.
El desarrollo de la agricultura cañera del territorio descansa
hoy totalmente en fuerzas habituales del sector, sin depender como
años atrás de las grandes movilizaciones que eran necesarias para
garantizar, sobre todo la siembra y la limpia de las plantaciones.